Aquel radio despertador de mis padres por Herminio Marrero

Por Herminio Marrero

Aquel despertador General Electric que mis padres tenían en mi hogar al salir el alba era encendido.

Entre aquella música jíbara de Industrias Nativa » La Montaña Canta » y la aroma del café que se hacía en la cocina se iniciaba la rutina diaria. Que si » levántate ya que tienes que ir a la escuela» y pensando yo que llegara el sábado se iban los días.

Radio Reloj Informa se escuchaba en las primeras horas de noticias. Aquellas voces que deleitaban marcaban la pauta desde la mañana hasta el medio día. La Novela Colgate ,» El Derecho de Nacer ,» Los Tres Villalobos » había para todos los gustos desde el romance a la aventura.

La Programación de las 12:00 del medio día era única. Diplo y su » Tremendo Hotel «, »Torito & Company » , » Show Sultana «. Desde el Trío Vegabajeño, Felipe Rodriguez y Los Antares, Cheito Gonzalez, Los Hispanos, Mirta Silva, Ruth Fernández todo ambiente de comedia y música.

El quehacer del hogar se tenía que cumplir a la par con el disfrute radial. En las tardes carreras de caballo. Que si Camarero, Teresiña, los hogares parecían agencias hípicas. El béisbol de tarde y noche era un asunto muy serio. Aquél histórico » pepelucaso « electrificó a los radioescuchas, criollos lloraban y cangrejeros reían.

Don Rafael Quiñones Vidal los sábados con sus » Ofertas Matinales » y » Tribuna del Arte » eran programas que no podían faltar en hogares puertorriqueños. Claro está, el domingo eran mañanas radiales religiosas según el credo en los hogares desde curas o sacerdotes hasta pastores o ministros. Los locutores de noticias como un servicio público tenían que seguir manteniendo informados al público del acontecer diario en la Isla.

Desde la búsqueda de Antonio Correa Cotto, el huracán Santa Clara hasta resultados finales de elecciones. Anuncios de Tricofero de Barry, Jabón Camay, Crema Ponds, Ron Llave, Cerveza Real, la Casa de los Pianos, Oliver Exterminating, Pastillas McCoy, Leche Pet, Emulsión Scott invadían al oyente en cada uno de los hogares que le era permitido entrar.

¡ Bendito seas al verte por vez primera ! Hoy te recuerdo y dejo un vivo retrato de aquél primer General Electric compañero fiel amigo de mi hogar.

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