
Una de las cosas que he aprendido a mi corta edad, oye, respeta, no te rías, que yo soy una joven adulta. A lo que iba, una de las cosas que he aprendido en la vida, es que siempre debo ser yo y que no importa donde esté o a donde vaya, haga la diferencia, aportando mi granito de arena.
Es una realidad que todos tenemos nuestras situaciones y que muchas veces estamos tan envueltos en ellas que se nos olvida que cuando nos tomamos un momento para hacer que las personas que están a nuestro alrededor se sientan acogidas, queridas y valoradas, le damos una nueva visión a todo.
Tengo claro que no siempre tenemos el mejor ánimo, pregúntenle a los que trabajan conmigo a ver que les dicen. Hay días donde ni yo me soporto, pero siempre intento hacer la diferencia, aportar en donde estoy y ser parte del cambio en un mundo donde cada cuál lucha por solucionar lo suyo y tira para su lado. Donde lamentablemente se nos olvida que la amabilidad y el respeto son necesarios para mantener la armonía.
No siempre es tan sencillito como se escribe, pero creo que nos enfocamos tanto en lo nuestro que nos olvidamos que el pedacito de mundo donde estamos y que compartimos con otros también necesita de nosotros.
Abrazo apretao desde mi
al tuyo. ¡Que tengas un lindo jueves!
Vivian Raquel Jiménez
