¿Qué va a hacer Melvin Carrión?

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Todo lo que sé de Melvin Carrión, Presidente del Partido Nuevo Progresista es bueno.

Antes de su accidente, nos habíamos reunido para conocer de sus planes en la candidatura a alcalde de Vega Baja. Desde que tuvo un accidente cerebrar o cardiovascular, que no sé a ciencia cierta ni lo he preguntado, solo he tenido un mensaje corto de su persona o de alguien que me lo ha enviado en su nombre.

No he hablado con él ni mantenido correspondencia electrónica como me es usual con casi todos los políticos de todos los partidos. Alguien que lo visitó, opina que su recuperación es buena, pero como había anticipado, tiene unas circunstancias personales que puede estar en peligro, si decide finalmente ser candidato a la alcaldía vegabajeña.

Yo no sé las posibilidades ni probabilidades que tiene Melvin Carrión, pero entre lograr covertirse en alcalde y salvar su vida, porque de eso se trata, prefiero esta última, para que se reponga y pueda servir desde otro frente con su inteligencia, disposición y efectividad.

Asumir el reto de una candidatura conlleva utilizar la inteligencia, preparar estrategias y hacer acto de presencia continua ante sus seguidores y los electores. Para una persona retirada de los trabajos que tuvo y las organizaciones que ha presidido, significa una actividad constante. Es como la imágen del corredor que participa en un evento, que llegado al final de la carrera, tiene que seguir corriendo para bajar las revoluciones.

Como he dicho anteriormente, si fuera su familiar cercano o lo tuviera como un amigo de la vida, le explicaría con mucha sensibilidad que hay metas que no nos podemos proponer sin riesgos y que tenerlo presente es más importante que cualquier otra consideración. Y en esta ocasión se trata de riesgo a su salud y a su vida y a mi entender, se trata de escoger un futuro incierto en la política y en su salud.

A veces los líderes sienten tanta afinidad con su grupo, que llegan a pensar que son insustituíbles o esenciales y que sin su persona nada se puede hacer bien. En otras ocasiones creen que deben resolverlo todo en su agrupación, como una medida de responsabilidad.

Ninguno de las anteriores circunstancias está presente. Melvin Carrión, a pesar de que ha luchado por mantener la agrupación novoprogresista de pies, no es el dueño del partido y debe soltarlo de las manos. Así evita incertidumbre.

El Partido Nuevo Progresista, desde principios de este siglo, fue secuestrado por unos pocos. A ellos se sumaron decisiones desgraciadas de su inversionista político y el asesor financiero, entre otros que ni siquiera eran de Vega Baja y otros de Vega Baja que fueron oportunistas políticos, que resultó en el desprecio de los electores de ese partido y de los demás electores que habían sostenido el nuevo gobierno de alcalde y legislatura municipal.

Personalmente lo sé porque en varias ocasiones ocupé cargos en nivel local y a nivel estatal. A diferencia del Partido Popular Democrático que ha sido solidario con sus candidatos históricamente, el PNP es una institución que en la mayor parte de las elecciones que ha participado desde 1968, ha entrado a la papeleta electoral con divisiones internas.

Esa es una historia que hemos relatado en varias ocasiones, pero parece que de parte del deseo de Melvin Carrión de mantener la unidad está resultando en ansiedad y reacciones negativas de una parte significativa del Partido. Ya de hecho hay disidencia, lo que no ayuda en nada a un año del evento electoral por el rencor residual que siempre deja y que tarda tiempo en sanar. Lo peor, es que está dejando el espacio, como institución política fuerte, para enfrentarse unido en 2024 para romper la continuidad de los útimos tres cuatrenios del Partido Popular en Vega Baja.

Ya gran parte del Partido Popular en Vega Baja se dió cuenta de la vulnerabilidad de su Presidente y Alcalde Marcos Cruz Molina para enfrentarse a una elección y gente de todos los partidos está solidarizándose con otra candidata, la abogada Madeline Pichardo Riestra.

Los novoprogresistas parecen no darse por enterados del valor de esa variante en la ecuación. Con sus credenciales y carisma, parece que es cuestión de tiempo, ahora o después, que pudiera convertirse en alcaldesa. En el PNP hay también otra variante que es Evelyn Meléndez Marrero, que ha dado el paso al fente y no es una advenediza, pues ocupa la Vicepresidencia del partido en Vega Baja.

Melvin Carrión debe dar el paso definitivo de lo que va a hacer, para beneficiar a los electores de su partido.

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