
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
En algunos grupos políticos, existe el deseo de ayudar al elector sinceramente y en forma confidencial para que en forma libre usted pueda ejercer su derecho al voto. Sin embargo, en Vega Baja ha habido casos de fraude electoral como lo hay de fraude económico de crédito. La manera más usual es que alguien de un grupo político de un partido le ofrece el voto adelantado por su edad o condición de salud y usted le entrega la tarjeta electoral para que le hagan las diligencias. Eso no es necesario ni nadie excepto usted, debe tener esa tarjeta.
El peligro es que le pueden manipular su voto y finalmente, usted no sea quien ejerza el derecho al voto. Tampoco permita que alguien le ofrezca bienes de consumo ni dinero en efectivo por votar por un candidato específico porque se asegurarán, de acuerdo con la práctica de que su voto vaya directamente a esa persona. Hay candidatos que tienen acceso al poder y pueden ofrecerle comprar su voto, práctica del pasado que aun se hace por inescrupulosos.
Si usted quiere mantener su gobierno o quiere cambiarlo, debe cuidar celosamente su voto. No lo entregue con prebendas porque los que lo compran, luego lo venden. Y usted puede ser el perjudicado sin que a nadie más se culpen de delitos electorales. Y además de ser víctima, puede ser encausado por obtener bienes ilegalmente.
La tarjeta de elector es como la tarjeta de crédito. Su uso indebido, hurto o robo es un peligro para la sociedad pues puede resultar en un gobierno pillo como los que hemos tenido y tenemos. Quien es capaz de planificar ganar con votos obtenidos ilegalmente, es capaz de sustraer las arcas del gobierno que se le entregan para administrar cuando gana. Y esto ya está pasando…
