Un día como hoy 15 de marzo en la historia de Vega Baja

Primera nota discordante en la Legislatura Municipal de Vega Baja

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

(Diario Vegabajeño de Puerto Rico, 15 de marzo de 2013)

Angel Eliu Rivera Rivera (Facebook)  26 de febrero a través de su celular. «Avergonzado de mi Partido y de sus supuestos ” líderes”… Hay Muñoz Marín, si estuvieses en vida la decepción sería parte de ti en éstos momentos. Es lamentable, pero cierto.»

Anoche se informó de la sustitución del Portavoz de la Mayoría del Partido Popular Democrático, el legislador municipal Angel Eliut Rivera Rivera, quien venía desempeñándose como tal desde enero. Las razones y el método no están claras, pero estos son los hechos:

  1. En las redes sociales, el Portavoz se había expresado en forma destemplada contra sus compañeros alegando que estaba decepcionado y desilusionado y que sus compañeros estaban actuando como sello de goma.
  2. Radicó dos resoluciones, una con la intención de bajarle el sueldo al alcalde Marcos Cruz y la otra, para investigar a los funcionarios municipales que ocupan puestos de confianza.
  3. Dentro de las redes sociales se afirmó el hecho de que el Portavoz estaba molesto con el Alcalde porque no le había nombrado a un puesto o no lo había hecho con un familiar o a alguien que el recomendó.

Le preguntamos al alcalde Marcos Cruz si conocía de esta situación y nos informó que los asuntos internos de la Legislatura Municipal los decidían los miembros de la Legislatura Municipal, que tenía conocimiento de las dos Resoluciones presentadas pero que desconocía el asunto de que hubiera de por medio un interés en alguna posición en la rama ejecutiva del Municipio de su parte o de alguien que él apoyara.

Nos recordó que el había asegurado que los legisladores municipales no serían considerados para puestos ya que el compromiso desde temprano en la campaña política era el de legislar y fiscalizar las ejecutorias de su administración y no de utilizar su escaño como peldaño.

El legislador del Partido Independentista Puertorriqueño, Miguel A. Ojeda Trinidad, nos expresó su preocupación sobre los proyectos de resolución de su compañero legislador popular Angel Eliut Rivera Rivera pues entendía que eran improcedentes y mal redactados. Lo llegó hasta considerar un asunto interno del cual el  legislador municipal quería tomar algún tipo de ventaja, desde su puesto de Portavoz de la Mayoría. Desde temprano, decidió no votarlas a favor. también invitó a sus compañeros de minoría del Partido Nuevo Progresista, Minerva Figueroa y Wilfredo Morales,  para discutir con ellos la situación y coordinar una votación en bloque, ya que ellos también habían expresado igual preocupación.

La Presidenta de la Legislatura Municipal, Janet Miranda, indicó que no podía revelar lo que se discutió en el caucus popular porque era secreto, pero que el resultado de la reunión previa a la sesión fue la de susituír al Portavoz Angel Eliut Rivera Rivera por el Dr. Francisco Rivera Medina, quien es un sicólogo de profesión y ha manifestado tener el tiempo disponible para ejercer dicha posición.

Las dos resoluciones de Rivera Rivera fueron derrotadas. En la relacionada a bajarle el sueldo al alcalde, los legisladores del Partido Nuevo e Independentista se abstuvieron por considerarla un asunto interno y una disputa entre  populares y no un asunto en el cual ellos debían intervenir.

Aquí hay algo que está claro. La posición de Portavoz de cualquier partido tiene que ser una de la confianza de la delegación que representa. Si quien ocupa la posición no está cómodo, es él quien debe renunciar, por ser un asunto de principios para él y de confianza para los que representa. Tal parece que el jóven Rivera Rivera nunca entendió el alcance de su encomienda y nunca debió esperar a que se le retirara la confianza.

En la pasada Legislatura Municipal del Partido Nuevo Progresista, el legislador municipal Juan Martínez Rivera tenía su conciencia encontrada con el plan legislativo del alcalde y lo planteó en varias instancias. Al no recibir el apoyo de sus compañeros para enfrentarse a Edgar Santana con fundamentos y realidades de una legislación dudosa, prefirió retirarse como Portavoz. Lo mismo hizo en su momento el Presidente Reinaldo del Valle.

En los nombramientos y la  legislación sometida y aprobada hasta el momento por el alcalde Marcos Cruz no parece que existan los problemas que había bajo las administraciones del Partido Nuevo Progresista. El alcalde ha negado, por su parte, que haya un distanciamiento por razones de sus nombramientos a la rama ejecutiva.

Si la razón fuese que el legislador municipal ha intentado ejercer poder para lograr un nombramiento, no podemos estar de su lado, porque hemos estado, desde esta tribuna, criticando a los miembros del Partido Nuevo que lo hicieron en los dos pasados cuatrienios. Eso es chantaje.

En este caso nos parece que es un problema de conocimiento sobre sus funciones y deberes. El Portavoz tiene que ser la persona más leal dentro de un partido político porque representa a los que piensan como él.  Cuando por razones de conciencia no pueda presentar una legislación para su aprobación, debe delegar en el Portavoz Alterno, pero por la manera que actuó, tal parece que estaba en contra de todo.

Algo malo hay en el proceder de este legislador que no sabemos ni nos quieren decir. Pero el producto de las dos resoluciones inoportunas que radicó, revelan una evidente intención de colocarse en el medio para estorbar en esta temprana etapa del Gobierno Municipal, del alcalde y de sus demás compañeros legisladores.

Esta actuación solo nos recuerda los viejos estilos de los políticos vegabajeños marrulleros que por razones narcisistas se llevaban el bate, guante y pelota para que nadie pudiera jugar. No se daban cuenta que si no hay juego, no podían ellos mismos llegar ni a primera base y en otro lugar habría otro juego de nueve entradas en el que no participarían.

Así no se puede representar a un partido ni a los ciudadanos. Para ser un buen legislador municipal tiene que poner a Vega Baja y a los vegabajeños por encima de todo. Tiene que leerse los reglamentos, aprender de la experiencia y tener un corazón noble que le permita ver los caminos correctos.

Ser legislador municipal es un honor. No todo el mundo puede serlo, pero el que lo logre, tiene que conocer lo que está representando y debe procurar hacer una labor de excelencia, porque la historia se crea en las actas y la evidencia de sus actos queda escrita a su paso.

Es muy temprano para decir que este legislador municipal ha fracasado, porque el noviciado lo paga cualquiera. Puede reintegrase a sus compañeros o mejor aun, convertirse en un verdadero representante sensible a la necesidad de sus compueblanos. Así tal vez regrese al liderato.

La Legislatura Municipal no es el brazo político partidista del Partido Popular ni es la tribuna para la venganza. Este debe ser un recinto de esperanza y de acción, de pensamiento y de logros. Debe ser una orquesta donde todos los músicos sepan leer el pentagrama y transformarlo en bellas melodías, para los que desde las gradas, le demos el aplauso del aprecio por sus ejecutorias.

Aun con una nota discordante se puede escuchar bien la pieza musical.

Deja un comentario