
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez, Director Asociado
El periodismo en nuestra ciudad ha sido esporádico. La falta de permanencia se debe principalmente a la fragilidad de la vida y nuestro entorno, donde nada es eterno. A veces la terminación de la vida útil o real mediante la transición han sido causas de esas pausas, pero hay otras como la inconformidad de otras personas con el trabajo que genera una sensación de amenaza al establishment y eso también ha pasado en Vega Baja desde el siglo XIX con los primeros escritores.
La «pluma», como se le llama a lo que se escribe, es un arma poderosa que cuando se hace pública se convierte en parte de lo que se ha llamado «cuarto poder» en referencia a los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) de todo sistema republicano de gobierno, al que los periodistas fiscalizamos exponiendo sus excesos, insuficiencia y corrupción. Es a veces una tarea infame ante los acólitos y los penosos ciudadanos que también quieren vivir felices y piensan que se deben dejar en paz para que trabajen los que favorecieron con sus votos o que por alguna razón simpatizan con ellos.
El trabajo de un verdadero cuarto poder está incompleto si no se evalúa el comportamiento ciudadano de las personas naturales y las jurídicas como corporaciones y asociaciones. Pero tampoco se logrará un trabajo pleno si se obvia el quehacer honrado y dedicado de sus ciudadanos e instituciones. Todo eso está dentro del propósito de esta tarea que comenzamos bajo esta nueva etapa del Diario Vegabajeño de Puerto Rico.
Crear un Vega Baja mejor no puede ser tarea de ninguna o todas las autoridades juntas. Los que no compartimos ese poder elegido o nombrado y que vemos como se van perdiendo valores y recursos o que no los estamos felicitando por las cosas buenas que hacen tenemos que intervenir, dejar oir nuestra voz y escribir nuestras notas. También tenemos que escuchar y leer lo que otros escriben, apreciar el trabajo artístico de los fotógrafos, teatreros, pintores y literatos y volver a soñar con la bella poesía de nuestro himno vegabajeño «Más dulce que la miel».
La invitación es para que hagamos de este espacio el lugar de encuentro de todos los vegabajeños. Contrario a otros lugares donde se excluye y se veta, este lugar tiene la intención de ser inclusivo, de franca exposición y equilibrado balance de opinión. Junto a la labor que hacemos para todos en Archivo Virtual de la Historia Vegabajeña, aspiramos a ser depositarios del ideario vegabajeño.

