
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Los tres tiempos son los puentes de la vida. Y los tres son importantes. A veces le damos importancia al pasado, que nos trae el recuerdo y la experiencia. Y le hacemos caso, al forjar en un presente un mejor futuro.
El presente, es lo importante, según nos dicen los filósofos de todos los tiempos, porque lo pasado no es real excepto en nuestras mentes, pero se convierte en un obstáculo para poder alcanzar la plena libertad de pensamiento que es lo que nos hacer llegar primero a los distintos lugares.
Cuando nos atamos a un pasado o a cosas del pasado, perdemos nuestro sentido de orientación. El futuro, también nos dicen los filósofos, es incierto, por lo que la vida hay que vivirla y disfrutarla en el presente.
No nos rompamos la cabeza. Para mi, que soy historiador, el pasado me importa solo para hacer las cosas mejor en el presente. Construyendo un presente sin peros, eso es automáticamente un mejor futuro pues deja a la mente sin las cargas que a veces arrastramos. Nuestra mente estará lo suficientemente clara para pensar y enfrentar cualquier adversidad que se presente.
Los tiempos solo son puentes de la vida. La responsabilidad está en nosotros y no en más nadie ni por culpa de nadie. Podemos llevar el producto de nuestra vida pasada a cuestas, como el pescador de la Emulsión de Scott o dejarlo a la vera del camino y seguir adelante, para llegar en tiempo al otro lado que vamos.
