
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Alcalde Edgar Santana Rivera,Gobernador Pedro Rosselló González y Comisionado Residente Luis Fortuño Burset, Fototeca Jimmy Rosario Historias Vegabajeñas #8 Juramentación de Edgar Santana Rivera en 2005.
La opinión de los ciudadanos por sus gobiernos en cualquier época de su incumbencia puede determinar el tiempo en que ocupen sus términos. Debemos recordar que los funcionarios públicos electos (presidente de los Estados Unidos, comisionado residente, gobernador de Puerto Rico, legisladores estatales y municipales y alcaldes) son aquellos empleados de gobierno cuyos términos son determinados o breves porque dependen del voto para poder ejercer su cargo y su renovación de contrato con la sociedad.
Otros llamados funcionarios públicos son seleccionados por el poder ejecutivo particular y ratificados por la autoridad legislativa, como los jueces y directores de departamentos, oficinas u otros ejecutivos a los cuales se le delegarán funciones particulares. Despues de ocupar los cargos en los tres poderes, cada persona estará sujeto a la fiscalización por los otros poderes, pero la opinión del pueblo puede ser agente catalítico para fianlizar la ocupación del cargo. Y ese efecto, está en todos los poderes.

Podemos tomar varios ejemplos reales. El Presidente Richard Milhous Nixon ganó dos elecciones continuas en 1972 y 1976. Gozaba de una alta popularidad pero su intervención con un asunto de espionaje partidista contra los demócratas denominado popularmente Watergate, por el lugar donde se realizó el operativo, permitió que los ciudadanos censuraran su conducta e influyeron en los organismos legislativos y judiciales hasta que por temor a ser depuesto de su cargo, tuvo que presentar su renuncia y negociar un perdón criminal por sus actos con su sucesor Presidente Gerard Ford.
En Puerto Rico, la convocatoria del pueblo a protestar por parte de ciudadanos y grupos motivó a la rama legislativa a amenazar con la destitución del Gobernador Ricardo Roselló Nevárez. El gobernador, presionado, no quiso enfrentarse a un juicio constitucional para separarlo de su cargo, el cual ya había comenzado y renunció. Anteriormente, los gobernadores Rafael Hernández Colón, Pedro Rosselló González, Sila Calderón y Alejandro García Padilla no se aventuraron a postularse para un nuevo término continuo al sospechar que no tenían el respaldo necesario.

En Vega Baja, el alcalde Edgar Santana Rivera fue convicto por varios delitos de corrupción en 2011, siendo alcalde. Poco después de su sentencia de culpabilidad en todos los cargos, sin juicio político, la Legislatura Municipal declaró una vacante en el cargo por la razón de que como la cárcel es mandatoria para esos delitos y ya se había ordenado su arresto inmediatamente después del veredicto, Santana no podría ejercer su cargo. La Legislatura Municipal, presidida por Iván Hernández González, nunca investigó localmente al alcalde de manera oficial y descansó totalmente en la acción judicial, iniciando con su movida informativa a la Comisión Estatal de Elecciones la celebración de un evento electoral interna de un alcalde por el Partido Nuevo Progresista, al que pertenecía.
En el caso curioso del alcalde vegabajeño, había inconformidad de parte de muchos ciudadanos, incluyendo los de su propio partido y algunas personas que le habían ayudado en la campaña de 2004 y aun en la de 2008. Entre los desfavorecedores había partidarios del anterior alcalde popular Luis Meléndez Cano que le señalaban públicamente el vacío administrativo que reflejaban sus acciones ejecutivas, pero un movimiento para traer de regreso a Meléndez Cano en 2008, no tuvo éxito. En candidato por el Partido Popular en 2004, José Luis Colón González, desapareció de la política partidista y se dedicó a estudiar y retornar a su trabajo originario en educación. Otros posibles candidatos decidieron esperar un momento más conveniente.
La inconformidad de algunos novoprogresistas hizo crisis en 2008. Aunque ganó, no pudo demostrar un crecimiento electoral comparable al que había tenido en 2004. Quien le financió su campaña y se benefició de su relación con el alcalde, lo delató al gobernador Fortuño, que a su vez refirió el asunto al Departamento de Justicia y de ahí a la Oficina del Fiscal Especial Independiente. Se le formularon cargos con el conocido resultado. Al ser relevado, el Presidente de la Legislatura Municipal gana la elección y se convierte en alcalde para ejercer por un breve periodo de tiempo. Nuevamente aparecen los inconformes y le graban de su voz una amenaza a empleados públicos por gestionar aportaciones de empleados a su campaña para reelcción. Eso le afectó en el aprecio de su propio partido y no logra ganar la elección en 2012, con una derrota sin precedentes en la historia vegabajeña. Posteriormente es acusado y convicto por delitos relacionados, pero sin pena de prisión como le ocurrió a su predecesor.
Los que ejercen cargos públicos por elección desarrollan una coraza natural a la crítica por sus acciones porque naturalmente es difícil la libertad de acción con presiones continuas y la mente se autoprotege. El político, por costumbre, tiende a preparar justificación para todo, pero a veces no cuenta con los asesores adecuados para comunicar verdades alternativas y creíbles o con un criterio amplio para ver todas las posibles consecuencias de lo que puede ser una mentira pública. Lo que explicamos es válido para cualquier funcionario de cualquiera de los tres gobiernos (federal, estatal y municipal) o en las tres ramas (ejecutiva, legislativa, judicial).
Cuando se da a conocer una conducta excesiva, selectiva o delictiva, esta puede influir en el desfavor público que beneficie a otros aspirantes, ciudadanos con intereses partidarios o económicos. El reto al incumbente es como apagar dos fuegos, el de los que creyeron en él y ya los tenía ganados, pero que los puede perder y el de la batalla que se le presenta de parte de sus adversarios que generalmente vienen con ideas frescas y mejores. El vegabajeño puede iniciar su percepción de lo que cree y de lo que debe ser en cuanto a funcionarios en todos los niveles. Ese es un poder más grande que los demás. La bola de nieve comienza con un copo.
