
Santiago de Compostela.
Vicente es un miembro destacado de la Caminata Panorámica Arq. Gabriel Ferrer y de La Ruta de Santiago en el Yunque,Puerto Rico.
Sus libros sobre el camino se pueden adquirir por Amazon.
Estaré publicando su gesta del día según me la haga llegar al final de la jornada mientras dure su peregrinar.
No se lo pierdan.
Fran,
Hoy me acerqué más a Santiago. Dejé el albergue en Baiona para hacer el recorrido de unos treinta kilómetros que me llevaron a Vigo temprano en la mañana cuando aun estaba oscuro. La pequeña ciudad de Baiona es una perla bañada por el océano Atlantico al sur de España. Cuando comencé a caminar, alrededor de las seis de la mañana, en el horizonte resplandecía una media luna, que aunque en su fase menguante daba luz a la pequeña perla del Atlántico haciéndola brillar mostrando así su belleza singular. La ruta, que en un principio, se supone, era de 27K me llevó por lugares fuera del Camino y al final terminé caminando sobre 30K. Parte del tramo fue sobre carreteras, pero en ocasiones me llevó por pinos y eucaliptos en caminos de piedras con las acostumbradas subidas y sufridas bajadas que en ocasiones no daban tregua, acortaban la respiración y ponían a temblar rodillas y caderas. Cuando ya estaba saliendo de Baiona tuve que parar, porque senti los sintomas de calambre en la pantorrilla izquierda. Paré a tomar agua y reposar y cuando sentí alivio en mi pantorrilla continué la marcha lentamente intercambiando las acostumbradas conversaciones con peregrinos de otras partes del mundo. En la última parte de la etapa me acompañaron Jackie de Australia y Elena de Santaren, Portugal. Sin embargo ambas chicas se quedaron a descansar en un café cuando ya estabamos a muy pocos kilómetros del albergue. Yo continué solo hasta llegar al Albergue Municipal de Peregrinos de Vigo para descansar y pasar la noche.
El plan para mañana es llegar a Redondela y allí pernoctar. El pequeńo pueblo queda a solamente 14 kilómetros de Vigo, pero tiene cuestas significantes y promete ser muy interesante.
En Redondela (o tal vez en Pontevedra), cuando hice mi primer Camino Portugués,fue que tuve la aparición de la mujer vestida de blanco con la cual había soñado la noche antes. Sobre ella hago un recuento de lo que me sucedió en mi primer libro: MIS CAMINOS. Mañana y pasado mañana tengo la misión de buscar el albergue donde me hospedé en esa ocasión cuando tuve aquel extraño sueño y aparición. A ver si logro dar con la morada y tal vez pueda lograr resolver el enigma de aquel extraño sueño.
De todas formas, la cuenta para alcanzar la meta va en retroceso… cada paso que doy me acerca más de la meta. Seguimos con esta locura que pocos entienden, pero que tantos secretamente quisieran imitar.
