El pensamiento de Marcos Cruz Molina reflejado en sus palabras

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El ser humano no puede leer los pensamientos de otra persona. Aunque algunos creen que se tuvo esa capacidad antes de conocerse el lenguaje y que como parte de la ciencia ficción hay literatura y cine atribuyendo estas características a seres especiales, no se ha conocido a nadie que pueda probar esta habilidad o ventaja. Para los que creen en la figura del Diablo, la religión no le atribuye que esto lo pueda hacer. Sin embargo, hay muchas maneras para aproximarse a lo que la gente piensa.

En el derecho, por ejemplo, los gestos y movimientos de una persona al dar testimonio, pueden indicar o ser fuente de corroboración sobre algunos aspectos fácticos de su testimonio. A eso se le llama demeanor, lo que se traduce por comportamiento. Un parpadeo intenso, las miradas, los movimientos involuntarios, los tics nerviosos, el gagueo y otras conductas son reveladoras de incomodidad o mendacidad en lo que se expresa. El pensamiento puede ser secreto, pero hay gestos que valen por mil palabras.

Otra manera de conocer el pensamiento es interpretando lo que se dice. Las palabras pueden ser suficientemente claras para querer significar algo que expresamente no se está preguntando ni diciendo expresamente. Por eso, cuando a las personas públicas las sorprenden expresando cosas que no les convienen porque ponen en entredicho su versión o su posición sobre un asunto, van a otro foro, o por un comunicado dicen que se se les malinterpretó mal. A veces pasa así con el trabajo de periodistas que aun cuando graban declaraciones y no es posible interpretar las cosas de otro modo, son desmentidos y hasta tratados de manipuladores de la verdad.

Recientemente, el alcalde Marcos Cruz Molina fue entrevistado por Zenaida Ramos Ramos para El Expresso. El título del escrito es «Sigue sin presidente el PPD». Allí, el alcalde Marcos Cruz Molina dijo que el recuento de votos en las primarias por la presidencia del Partido Popular Democrático (PPD) es «algo positivo porque se está garantizando la pureza de un proceso» electoral y que se está garantizando «la transparencia del proceso». Eso puede ser cierto, pero en los inicios, las cosas no fueron muy claras, dicho por los mismos populares y la prensa de Puerto Rico. La noche del evento hubo varios accidentes que conocemos como la interrupción de la conferencia de prensa por una turba en el Comité Central del PPD, reclamación de la llave del local por el candidato que apoyaba Marcos Cruz y de aparente fraude en Villalba por parte de ese mismo candidato. Cruz justificó, a mi modo de ver correctamente que no se hubiera certificado a su candidato la noche del evento, aun cuando el mismo candidato reclamaba esa certificación.

El Comisionado Electoral del PPD, Jorge Colberg Toro, le pidió al Presidente de la Asociación de Alcaldes de Puerto Rico y candidato para el que Marcos Cruz hizo propaganda a favor, que tuviera paciencia y respetara el recuento de votos. Luis Javier Hernández, alcalde de Villalba quiso ponerse en control del partido a nivel central sin credenciales y del proceso electoral cuando pidió que se detuviera el recuento y se excluyera a una persona en particular, Hugo Cruz, por supuesta parcialidad y presencia. Aun así, a pesar de la conducta del alcalde Hernández, el Presidente del PPD en Vega Baja declaró seguir favoreciendo la candidatura de Javier Hernández: «Yo estuve y estoy con el alcalde de Villaba porque me parece una persona íntegra, jovial, que traer una nueva perspectiva, unos nuevos paradigmas para lo que debe ser el Partido Popular del futuro». De acuerdo a la periodista, Marcos Cruz «sostuvo que si gana Jesús Manuel Ortíz, «no pasará absolutamente nada» fuera de lo común en el PPD. Como presidente tiene una función que es reorganizar, buscar la unidad, la armonía y la comunión entre todas las partes». Otros alcaldes mantuvieron la prudencia en el momento y no quisieron expresarse como lo hizo Marcos Cruz.

Uno puede entender que siendo secretario de la entidad de la que su candidato es Presidente, tal vez deba favores de lealtad por los cuales deba retribuir su ascenso. El agradecimiento es una virtud del alma. Pero Marcos Cruz tenía los galones por sus ejecutorias para advenir no solo Secretario, sino también Presidente, como llegó a ser su antecesor Luis Meléndez Cano. Pero asumir una errática defensa de Luis Javier Hernández antes, durante y después del evento electoral e incluso hacer un vaticinio de que no hay futuro bajo la presidencia del candidato Jesus Manuel que ganó finalmente, ha sido un error.

No vemos en estas desafortunadas expresiones al Marcos Cruz Molina de los primeros años como legislador municipal y alcalde, un hombre asertivo y cuidadoso con sus palabras y actuaciones. Tirarse al ruedo político e incomodar a los demás, en especial a los propios suyos, no debe ser su norte. Es un pensamiento equivocado en cualquier liga.

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