
Un inversionista vegabajeño adquirió el edificio a la familia Cano, restauró y convirtió un edificio parcialmente abandonado en un agradable lugar para rentar habitaciones en las calle Igaravidez y Betances de Vega Baja.

Un inversionista vegabajeño adquirió el edificio a la familia Cano, restauró y convirtió un edificio parcialmente abandonado en un agradable lugar para rentar habitaciones en las calle Igaravidez y Betances de Vega Baja.