
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
La Revista de Comercio de Vega Baja no es una revista, es un shopper de anuncios y de publicidad. Buscamos todas las razones posibles para entender estas dieciséis páginas publicadas a todo color, enviadas a todos los recipientes de correo de Vega Baja y depositadas por cientos en los zafacones del correo, pero seguimos sin entender la razón de su publicación.
Un legislador de oposición sugirió que esta es una estrategia política. Nos dijo que como el año próximo el alcalde no puede publicar su nombre ni su retrato con fondos municipales, está aprovechando para ponerlo en toda publicación con cargo al presupuesto de gobierno. Así aparecería permanente y prominentemente más allá del año electoral. De hecho, aparece una página prominentemente en la próxima página después de la portada.
También se nos dijo que la revista se venía preparando desde hacía tiempo y que solo se pidió permiso urgente próximo a su publicación, burlando el poder de fiscalización de la Legislatura Municipal. Y que ese es el método de aprobación que se ha acostumbrado a la Legislatura Municipal donde los legisladores de mayoría no cuestionan profundamente las medidas administrativas pues al fin y al cabo, eso les garantiza que volverá a ser renominados junto a la candidatura del alcalde. Eso es lo que se llama convertir a la Legislatura Municipal en un sello de goma.
¿Sirve para promover al comercio esta publicación? No, porque no hay información de todos los comercios, sino solo los que han pagado anuncios. Eso lo hace una publicación selectiva de propaganda, perjudicando a los comercios que no han pagado. Una revista informativa sería otra cosa, que es lo que debiera hacer el Gobierno Municipal. El alcalde antes hizo una movida similar cuando fue personalmente a promover a unos comercios en particular mediante anuncios grabados, exaltando sus ofrecimientos, pero a otros no.
La llamada Revista Comercios de Vega Baja no es una revista. No lo digo yo, lo define la Real Academia Española: «publicación periódica con textos e imágenes sobre varias materias, o sobre una especialmente».
Creo que debería definirse como un derroche de fondos públicos.
