
Fototeca Jimmy Rosario #1401562
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Desde niño aprendí el valor de la política en sus diferentes aspectos. Como sabemos, hay toda una ciencia social que estudia el tema desde distintos puntos de vista a base de la historia y las ideas. Nunca me atrajo convertirme en funcionario público pero me ha importado siempre las ejecutorias de los incumbentes.
Por tres generaciones, en mi familia hemos estado pendiente a la política vegabajeña, especialmente en el desempeño de los funcionarios públicos locales. Nuestra labor voluntaria ha sido y es menospreciada porque los incumbentes se preocupan de que haya la percepción de que son personas sanas, honestas, correctas e inteligentes, pero no siempre ha sido así.
Cuando podemos, ofrecemos nuestras ideas y damos aire a las alas de otras ideas que nos benefician a todos. Las diferencias en nuestros pensamientos solo son modos de ver e interpretar, nunca pueden ni deben ser lesivas a un buen desempeño público, cuando lo hay.
Creo que falta más tolerancia de los que tienen el poder y sus acólitos. Antes de ver enemigos en personas bien intencionadas que también quieren un bienestar común, todos debemos ejercer lo que el filósofo espiritual Khrisnamurti insistía, que es escuchar. El mucho ruido que genera la política por puro egoísmo de quienes quieren prevalecer y figurar, nunca cubrirá sus insuficiencias.
