Sin conjeturas, pero con preguntas: Reducción de horas de trabajo en el Gobierno Municipal de Vega Baja

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El anuncio del experimento de reducir la jornada de trabajo en el gobierno municipal anunciado por el alcalde de Vega Baja es un golpe publicitario eficiente en Vega Baja y Puerto Rico de una idea vieja que otros municipios ahora han decidido apoyar y que en los partidos políticos ahora parece ganar terreno.

No hay duda que en una medida beneficiosa para los empleados del Gobierno Municipal porque representa un aumento de sueldo y reducción de horas de trabajo para los que se acojan a ello, pero plantea unas circunstancias de discrímen para otros empleados y una duda sobre si la ausencia de esos empleados un día de trabajo habrá de implicar la reducción de servicios municipales. Está también sobre la mesa si el Gobierno Municipal estará compelido a emplear más empleados a tiempo parcial o completo para trabajar el tiempo que ahora se reduce a esos empleados beneficiados, lo que se traduciría en aumentar la nómina o las contrataciones.

La jornada de trabajo se ha ido reduciendo históricamente. En términos generales, antes se trabajaba de sol a sol y los obreros descansaban en la noche, por seis días a la semana para el domingo ir a la iglesia católica. Luego se limitó a cinco días de trabajo y de 48 a 40 horas. Muchos de esto fueron logros de los sindicatos. Vegabajeños como Lino Padrón Rivera e Isabelino (Pucho) Marzán, del Partido Socialista, fueron algunos de esos héroes del pasado.

Cuando el alcalde Edgar Santana se dió cuenta que no iba a cumplir su primer semestre con un presupuesto balanceado porque había inflado la nómina con mútiples empleados de confianza y sueldos extraordinarios, redujo el servicio para que los empleados municipales, mayoritariamente contratados por la anterior administración popular, agotaran sus vacaciones y poder balancear las partidas de nómina. Además, redujo los sueldos fabulosos de los empleados de confianza por un tiempo.

Lo cierto es que gran parte del presupuesto que depende de los ingresos municipales se destina a los servicios del personal municipal. Otras partidas se consiguen con aportaciones legislativas, estatales y federales. Una persona en nómina implica asignación de beneficios adicionales, además de su paga, como ciertas aportaciones de seguros de desempleo, salud y otras.

Me parece que el alcalde ha dado un paso inteligente. No sabemos si el experimento tendrá buen resultado porque es una idea novel de la cual no hay experiencia. En otras jurisdicciones donde se ha implantado una medida similar, el resultado es que los empleados beneficiados se han empleado a tiempo parcial en la empresa privada buscando mejores ingresos. Pero en tiempos donde los jefes de familia deben prestar más tiempo a su familia por los peligros presentes, es una manera de ver favorablemente esta nueva alternativa de cambio.

Deja un comentario