
Por Yan Colon
Anclarse del romanticismo que le tenían al ferrocarril de Puerto Rico y decir que es una excelente idea para este tiempo, solo demuestra lo poco en realidad que sabemos de la historia de éste. El ferrocarril empezó su primer tramo en el 1881 aproximadamente y culminó sus servicios de pasajeros en el 1953. Aún así, continuó sus servicios de transporte (mayormente caña de azúcar ya que era el mayor motor económico del país al rededor de esa época) hasta el 1957.
Lo que muchas personas desconocen de este gran diseño, es que nunca le llegó “a dar la vuelta” a Puerto Rico. Muchas de las vías eran de diferentes dueños (American Railroad siendo la de San Juan a Ponce y algunos desvíos, varias centrales y corporaciones de Centrales azucareras) y no todas llevaban pasajeros ya que las centrales eran exclusivamente de carga.
Vamos a mantenernos con el principal que siempre se nombra, “El tren que le daba la vuelta a Puerto Rico” o “El tren de Circunvalación”, a finales de su existencia ocurrieron muchos eventos que hicieron que el final de esta empresa, que por siempre será recordada por el pueblo puertorriqueño, fuera inevitable.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial todos los vehículos utilizados en ella, fueron vendidos como “carne abombá” y permitían a personas con empresas privadas ser dueños de estos y crear su propio negocio de transporte público o privado.
Leyes. La “Sugar act 1937”, limitaba la cantidad de azúcar que EEUU podía comprar a Puerto Rico. Habiendo dicho esto, ya se pueden imaginar como terminó la historia. Muchas centrales dejaron de producir azúcar y así mismo redujeron la importancia del ferrocarril para ellas.
Gobierno. Una de las historias reales que todos conocemos es que el gobierno tiene la culpa del atraso de este país, pero para ese entonces sólo pensaban en que sería lo mejor económicamente hablando. El gobierno determinaba que los vehículos de motor eran el futuro, ya que el tren no podia “romper monte” y los vehículos si.
Muchas otras cosas fueron la razón del por qué no tenemos tren hoy en día, aunque necesitaría más texto para describirlo todo.
Una cosa es la realidad y otra un sueño frustrado de un pueblo que quisiera vivir en el pasado que anhelan, con su familia completa en la casa compartiendo, a lo lejos viendo los cañaverales, escuchando a Tony Croato cantando que “la máquina patinaba cuando salió de San Juan”, y escuchando el silbido de lo que fue una vez el Progreso de esta grandiosa isla.

Una cosa es la realidad que vivimos en Puerto Rico y otra es la que se vive en otras ciudades del mundo. Con los mismos conocimientos de ingeniería civil que los demás países, pudiésemos aprovechado la infraestructura ferroviaria para desarrollar transporte colectivo. Por eso es importante no solo consultar la historia, pero la ingeniería como recurso en los escritos sobre la historia del tren.
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