
Por Evelyn Meléndez Marrero, legisladora municipal por el Partido Nuevo Progresista
Pueden existir muchas combinaciones de palabras para la primera letra de las vocales o para la primera letra del abecedario, pero creo que tanto usted como yo podemos coincidir que en este momento la más importante es el AGUA. Líquido preciado indispensable para el origen y sustento de la vida y obviamente es el elemento esencial para mantener nuestras vidas.
El acceso al agua para uso domestico es un derecho que todos tenemos y por el cual pagamos demasiado dinero, teniendo en consideración que casi no sale liquido por nuestros grifos.
Es sumamente alarmante la cantidad de querellas que se reportan diariamente de nuestras comunidades. Ya sea por falta del preciado líquido o por bajas presiones. Buscamos alternativas, hacemos llamadas, visitamos comunidades, tratamos de tener comunicación con las agencias pertinentes, y cuando tenemos el contacto directo con las personas que nos pueden acelerar los procesos nos enteramos que ese personal que nos brinda ayuda para poder solucionar el problema por obra y gracia del Espíritu Santo los remueven de sus puestos y ya van dos.
Lo que no puedo entender es por qué nuestro pueblo tiene tantos problemas de agua en todos sus 14 barrios y no se hace nada. No necesitamos más reuniones, no necesitamos más excusas. Necesitamos que se utilicen los fondos asignados, que se compren los equipos y se corrijan los problemas que aquejan a nuestra gente.
Estamos cansados de tantas excusas, estamos cansados de carecer de los servicios por los que pagamos, estamos cansados de que nos tomen por ilusos no pensantes a los que se nos puede comprar con un dulce.
Ya sabemos que los perros no se amarran con longaniza, ya sabemos que si me hacen una fiesta participo y disfruto, pero no me compran con ello. Somos adultos exigiendo se nos trate con el respeto que merecemos. Dónde estan los fondos asignados, cuando se van a realizar los trabajos requeridos. Tiempo ha pasado dándonos excusas, de las cuales estamos cansados.
Queremos agua, queremos carreteras en buenas condiciones, queremos parques y canchas en condiciones, queremos salud, queremos una mejor calidad de vida para nuestra gente. Queremos los servicios por los que pagamos y no recibimos.
¿Es tan difícil utilizar el dinero en lo que realmente se debe utilizar? Los caprichos de personas insensatas nos colocan en situaciones delicadas y difíciles de entender. Mientras nuestra gente sufre de necesidades basicas. En nuestras manos está cambiar la historia
