60 segundos para reflexionar: El perdón

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En el Diario Vegabajeño de Puerto Rico de hoy, el Presidente del Partido Nuevo Progresista, Melvin Carrión, desvela su interioridad para revelar públicamente las razones por las que no rechaza a Edgar Santana Rivera, exalcalde de su partido. Creo que es un escrito valiente proveniente de un político que explica sus actuaciones de manera clara y a mi entender, sincera.

El punto central del escrito es el perdón. Carrión preside un partido político donde muchos han olvidado sus deberes con la institución y la han creído de ellos, de su propiedad y de su destino. Al haber hecho eso han privado a otros de la felicidad colectiva, de la sensación de que han hecho cosas buenas en conjunto. Pero ante el fracaso de unos y su reconocimiento de los errores, la vida no se ha detenido y siempre hay un día detrás de otro para modificar o cambiar la manera de pensar de las personas y sobre las personas.

La sensibilidad a los seres humanos es la primer carta de triunfo de cualquiera. Poder percibir y expresar lo que se siente en el triunfo o en el fracaso y compartir su experiencia es un acto de buena fe de los ganadores y aun de los perdedores. Para los ganadores siempre habrá lauros y reconocimientos. Para los perdedores, pecadores y delincuentes debe haber compasión y para los que se arrepientan, hay que practicar el perdón.

El escrito de Melvin Carrión nos muestra un paradigma que no habíamos antes visto en la historia vegabajeña desde 1987. El historiador que analizó el libro de historia de Vega Baja en la ceremonia de presentación en aquel año dijo que la parte que más le había gustado era la que se dedicaba a los menesterosos. Curiosamente ninguno de nosotros, los autores de Vega Baja su historia y su cultura la había escrito; lo había hecho el literato vegabajeño Agustín Alvarez Rodríguez, algunas décadas atrás y quien había fallecido desde 1973. Melvin recoge, en otra dimensión, mirar con otros ojos a los que caen y compartir con nosotros su expresión del alma.

El representa una institución en la que parece pensar que todos los que quieran pueden pertenecer a ella, sin criterios de preferencia o exclusión. Tal vez su deseo no expresado es que Vega Baja se convierta en un pueblo en el que los líderes no discriminen, veten o escondan s la gente que ha errado. Como lo hizo el exgobernador Alejandro García Padilla al otorgarle un indulto a Edgar Santana, el ha extendido la mano al caído mas cercano. Es más que un gesto noble, es tal vez una manera de ver cómo debemos actuar los vegabajeños y sus líderes en situaciones similares.

El perdón beneficia al perdonado y enaltece al que perdona.

Un comentario

  1. Quienes somos nosotros para juzgar al caido, cuando en el camino podemos tambien tropezar y caer. Tenemos que preguntarnos siempre cuantos techos de cristal tenemos y cuando se pueden quebrar o quizas romper.

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