Ciencia de la política vegabajeña: Los legisladores que representan a Vega Baja sancionados por su partido, actuaron correctamente

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El presidente de la Cámara de Representantes y representante por el Distrito 11 Rafael «Tatito» Hernández y Edgardo Feliciano Sánchez por el Distrito 12 fueron sancionados junto a otros legisladores por el Presidente del Partido Popular Democrático Jesús Manuel Ortíz al haber dado su voto a favor de un proyecto de ley electoral en el cual el no intervino ni favorecía.

A mi entender, los representantes actuaron conforme a derecho. Las razones por la que actuaron de esa manera ni siquiera importan, porque su lealtad y consciencia debe estar primero con el cargo que ocupan y en forma secundaria con el partido que los llevó a ese trabajo.

Sabemos cuan voluble es ese principio en la práctica. De hecho, generalmente lo que existe es la lealtad al partido. Pasa también en la rama legislativa vegabajeña con el alcalde de Vega Baja y los legisladores municipales, que usualmente votan a favor de lo que quiere el presidente local del Partido Popular, a decir de la legisladora municipal Evelyn Marrero Meléndez en su reciente escrito para el Diario Vegabajeño de Puerto Rico, «Mi percepción de que la legislatura Municipal de Vega Baja es un sello del goma del alcalde».

La discusión razonada de cualquier legislación debe nutrirse de todos los sectores de los partidos políticos y los contrarios, pero es difícil siempre un consenso absoluto. Para eso hay un parlamento donde se permite hablar, opinar y votar sin restricción, hasta con inmunidad, para que haya completa libertad en pensar y actuar con las atribuciones que da el cargo de legislador estatal o municipal. La libertad es tal, que cuando hay una sesión legislativa, los legisladores no pueden ser arrestados.

Los partidos usan estrategias para adelantar o impedir que se apruebe la legislación, pero no deben haber figuras intermedias de veto que interrumpan el proceso constitucional.

No siempre estamos de acuerdo con lo que hacen nuestros representantes de distrito ni los legisladores municipales en general, pero no es lógica la intervención divisiva, coercitiva y hasta chantajista del Presidente del Partido Popular Democrático hacia el Presidente de la Cámara de Representantes y otro representantes que nos sirven a los vegabajeños.

Se ha provocado una controversia pública innecesaria por una pugna de poder con antecedentes, que debe terminar de inmediato. La línea de poder es clara, al legislador tiene que respetársele su poder individual de completa libertad para realizar sus funciones.

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