
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El trabajo es una actividad que todos la hemos experimentado en todas las clases sociales y todas las épocas del año. En Vega Baja, Puerto Rico y el mundo tiene significados distintos para cada cultura y momento, pero básicamente en nuestro tiempo es la oferta de servicio que hace un ser humano para realizar algunas labores relacionadas con su conocimiento, educación o experiencia. Hay quien trabaja para sí mismo, otros alquilan sus servicios pero también ha habido el trabajo involuntario o esclavista.

Vega Baja honra a los trabajadores y los líderes del obrerismo. Las calles Sánchez López en el pueblo y la Avenida en Parcelas Amadeo y la Escuela Lino Padrón Rivera dignifica a dos líderes obreros de la historia. La estatua del Cortador de la Caña es otro ejemplo de que en nuestro pueblo no se olvidaron de los obreros. La presencia de esclavos en nuestros murales también recuerdan esa parte del pasado vegabajeño.

Lino Padrón Rivera, mientras ejerció como miembro de la Asamblea Constituyente para la creación del Estado Libre Asociado, introdujo en nuestra constitución local y defendió en el floor importantes batallas en favor de los obreros. La introducción de la semana de cuatro días para algunos de los empleados municipales también parece ser una legislación municipal de avance para nuestros tiempos en favor de éstos.
En las vistas congresionales para resolver el estatus político de Puerto Rico en 1965, el líder obrero vegabajeño y legislador estatal Marcelino (Pucho) Marzán hace un recuento maravilloso de las luchas de los líderes obrero que el conoció, entre ellos, a su propia madre, que también fue líder en industrias locales.
En el servicio público aun hay problemas por discrímen político y una especie de esclavitud laboral. Me refiero a que los gobiernos estatal y municipal solo seleccionan candidatos de los partidos mayoritarios a los que pertenezcan las autoridades. También, a los que no trabajen para los eventos electorales no les dan oportunidad de empleo o para superarse dentro del mismo trabajo que obtienen. Eso no lo dicen abiertamente porque constituye delito, pero es evidente que los colores partidistas se reflejan en cada persona que contratan para asegurarse el poder político indefinidamente. En la empresa privada, aun hay mucha discriminación e injusta compensación a muchos trabajadores.
Hay que seguir trabajando para los trabajadores, no importa la labor que desempeñen. Todos ayudamos a la causa de Vega Baja y a la de Puerto Rico.

