60 segundos para reflexionar: Problemas que nos aflijen a todos

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Cada uno tiene problemas individuales, que solo les afectan a ellos, pero hay otros que son comunes, que los tenemos todos. Hoy por ejemplo, sentí un fuerte temblor de tierra. Mi hermana que está en Aguadilla lo sintió, otra persona me dice que lo sintió leve, otros dicen que hoy ha habidos varios temblores. Mi amigo Rubén Román cree que fue un mareo que me dió. No aparece nada en la red sísmica sobre el particular. Me preocupa porque ese es el mal natural menos prevenible.

Por ahí hay un sol y un calor sofocante. Hay quien eso no le afecta, pero a mi sí, aun cuando he rebajado bastantes libras en los últimos meses. En las playas hay marejadas, en donde yo no me aparezco ni a observarlas, pero a los surfers les encanta. Como la mayor parte de los accidentes ocurren de noche, ya procuro estar en mi casa antes de que el sol caiga, Otros no paran la pata y van al cine, teatro, restaurantes, supermercados y bares. El mundo, gracias a Dios, no está hecho para mi solo, por lo que junto a ustedes, padecemos de ciertos mismos males que no voy a enumerar para ser breve.

La experiencia de vida es individual, pero hay muchos problemas que los tenemos todos. ¿Alguien es felíz con LUMA? Sin embargo, es más la histeria general que la culpa que pueda tener esa compañía privada con el costo de la energía eléctrica. No lo vemos así porque hay muchos intereses adversos contra LUMA desde el principio, como la unión Los pushers no vienen de ahí, ellos solo se dejan arrastrar con la ola de los que tienen intereses paralelos al negocio de la electricidad en Puerto Rico, como por ejemplo, los bonistas que quieren que se les pague más por su inversión.

Los ciudadanos tenemos más problemas comunes que lo que creemos. Una de las razones por las que no nos damos cuenta es porque dependiendo de nuestro partido político, criticamos o le pasamos la mano a quien tenga la responsabilidad de dirigir el gobierno central o el municipal. Sin embargo, lo bueno y lo malo de gobernar o administrar no tiene color, solo se basa en la habilidad de tener soluciones prácticas y satisfactorias para la población y a menos que tengamos palas, que esa es una forma de corrupción del ciudadano y el que ostenta el poder, todos somos afectados por los desmanes del incumbente.

Si nos alegramos cuando nos dan lo que queremos sin mucho esfuerzo por nuestras conexiones y no se lo dan a otro, lo que es una injusticia social aunque seamos los beneficiados, no nos interesa pensar a quien hemos dejado descubierto de ese bien o servicio al que todos tenemos el mismo derecho. La democracia no se funda en esos principios de gansería y oportunismo y no se supone que si somos honestos, eso lo permitamos. Lo criticamos cuando es otro el beneficiado pero nos lo consentimos si somos nosotros. Eso está mal, empecemos a corregirlo renuciando al beneficio personal.

Los problemas que nos aflijen a todos en el gobierno a veces son producto de lo que hemos aprendido sobre administración pública en la práctica y no lo que se enseña en las obsoletas escuelas que enseñan esa ciencia social. Por eso a mitad de camino, muchos estudiantes de esas escuelas deciden estudiar derecho porque el campo del listerismo es más completo y productivo que para el aspirante a tecnócrata en el servicio público.

A diferencia, en la empresa privada se puede optar por la libertad de trabajar para uno mismo, sin jefes. O de trabajar para otro, sabiendo las protecciones que hoy día existen para los obreros, especialmente en el área de discriminación. Así uno se quita de informes periódicos, gastos de overhead y múltiples tributos y contribuciones que pagan los dueños de negocio propio.

Es difícil vivir siendo felíz en el laberinto de la vida real. ¿No debiera el gobierno hacernos la vida más fácil y quitarnos algunas de las preocupaciones y problemas que tenemos de más?

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