
Todos tenemos la capacidad de brillar, sin necesidad de buscar opacar a otros, sin querer meter el pie para que caigan.
Es que muchas veces las personas olvidamos que cada uno es diferente, lo he dicho antes, uno de los mayores errores de nosotros los seres humanos es compararnos. Tenemos como mala costumbre comparar nuestras vidas con las de otros, sabiendo que aún teniendo circunstancias parecidas, nunca serán iguales, porque no lo somos.
Es curioso que muchas veces buscamos competir y olvidamos que nuestra mayor competencia somos nosotros mismos, que nuestra mayor motivación debería ser, ser mejor cada día, superarme, crecer, aprender y brillar por mis propios méritos.
No se, pero debe ser desgastante estar viviendo la vida pensando o estando, es que fulanito tiene esto y yo no, es que ha tenido una vida más fácil que la mía. Cada uno de nosotros tiene su vida, sus procesos y circunstancias, muchas dependen de nuestras decisiones y actitudes ante lo que nos sucede.
Vivamos cada día para ser felices, sin compararnos, sin querer vivir la vida de otro, sin envidiar, sin estar pensando es que este tiene esto y yo no he podido. Enfoquémonos en hacer de nuestra vida una mejor, de la forma en que nosotros mejor la creamos, viviendo nuestros procesos y creciendo para ser mejores y así brillar con luz propia.
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito viernes y un maravilloso fin de semana!
Vivian Raquel Jiménez
