Historia de la cárcel municipal de Vega Baja por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Fototeca Jimmy Rosario 200029 Cárcel Municipal de Vega Baja 1976

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

Recientemente, la Comay comentó el error que cometió un oficial de policía cuando dijo que una detenida estaba encarcelada en la Cárcel de Vega Baja. El lapsus sucedió porque antes había una cárcel de mujeres en Vega Alta, la cual tenía de nombre Escuela Industrial de Mujeres y a la que erróneamente en los medios se ubicaba en Vega Baja. Cuando niño, cada vez que en un medio noticioso se mencionaba la «Cárcel de Vega Baja», mi padre sonreía y movía la cabeza en forma negativa, por los errores comunes de la prensa radial, televisiva y escrita.

El personaje de la Comay también dijo que en Vega Baja nunca había habido una cárcel. Eso no es cierto. De hecho, cuando se constituyó el gobierno municipal en 1812 con la elección del alcalde y el Concejo Municipal, se hizo en la Real Cárcel, la cual estaba ubicada en donde hoy día está la Casa Alcaldía, pero en un edificio que fue demolido hace una centuria. En el nuevo edificio, que es el que conocemos como Casa Alcaldía, la cárcel estaba por la parte trasera del edificio y se entraba por la calle Muñoz Rivera.

Barrotes de la cárcel en la Casa Alcaldía. Foto por Edgardo Pabón

El edificio aun conserva vestigios de lo que fue la cárcel, con sus barrotes, grafiti de los presos y otros detalles de la seguridad. Recuerdo haber visto, desde los pisos superiores a los presos en su tiempo de descanso, en un espacio abierto en el centro del primer piso.

Se construyó una nueva cárcel moderna en las afueras del pueblo, carretera número 155 en Algarrobo, donde antes estaba el matadero municipal. Cuando se eliminaron las cárceles locales y se concentraron los presos en cárceles regionales, se acabó su uso práctico y todos los detenidos y convictos irían principalmente a la Carcel Regional de Bayamón, cuando antes pasaban a Arecibo o a San Juan. Ese edificio fue destinado posteriormente al Centro de Envejecientes Antonio Pérez Melón.

Fototeca Jimmy Rosario 1401388 Cárcel Municipal de Vega Baja-1965

El propósito de las cárceles locales era mantener al preso cerca de su residencia. Generalmente su familia, allegados o amistades le brindaban alimentos, ropa y utensilios y lo podían visitar o llevar mensajes que el alcaide, funcionario de la cárcel, comunicaba. Eso estaba disponible para sumariados, o sea, detenidos en espera de cumplir trámites para prestar fianza en espera de juicio y para convictos de corta condena de prisión.

Véase: Historia de nuestros edificios: La última cárcel municipal de Vega Baja (1976), Diario Vegabajeño de Puerto Rico, 1 de junio de 2022.

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