
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Para la exitosa abogada y psicóloga Madeline Prichardo-Riestra, en el tiempo que ha pasado fuera de Vega Baja nunca Vega Baja se ha ido de ella y por eso, pese a sus compromisos personales y de familia, siempre regresaba a Puerto Rico y a su pequeña patria que es Vega Baja.
En una conversación que tuvimos en Café y Algo Más, en la Urbanización Montecarlo, ella no solo habló con conocimiento de la historia y el presente de Vega Baja, sino que le preocupan los problemas que tenemos como pueblo, para los que cree que hay que ser más proactivos para resolverlos. Le apena el estado de la apariencia del pueblo tradicional y la falta de más comercio en ese lugar.
Muy modestamente habló de la ayuda que le ha dado a la Policía Municipal de Vega Baja y a la Oficina de Emergencias, al gestionar en Florida equipo policiaco y hasta un vehículo para el uso local. Dice que su oficina legal está repleta de artículos y símbolos de nuestra ciudad porque tiene ese sentido de pertenencia muy pegado de su corazón.
Cuando le mencioné que ser vegabajeño es un sentimiento, se emocionó con la frase, la cual conocía. Dice que todos los días tiene conversaciones con los vegabajeños buscando ideas para mejorar las condiciones y los servicios locales, independientemente de consideraciones partidistas o ideológicas de las personas, porque quiere ver a su pueblo en el máximo de su desarrollo y su paz.
