
Sentir temor ante lo inesperado es normal. Muchas veces nos planificamos, visualizamos las cosas y surgen imprevistos que nos lo cambian todo.
Aunque muchas veces uno trata de tener algunas perspectivas de lo que pudiera suceder, no siempre tendremos control de que así sea. Por ejemplo, yo soy de las que piensa en todas las variantes, bueno, casi todas, de lo que puede suceder, pero no siempre sale como yo pensaba o esperaba.
Es verdad que uno trata de fluir y pensar que todo tiene una razón de ser, que es verdad, así es, todo lo tiene. Pero no tener el control y que las cosas cambien de un momento a otro, como decía el Dr. Chapatín: “Es que me da cosa”. Así que nos toca intentar mantener la calma, confiar en los procesos y seguir adelante.
En la vida uno siempre trata de cubrir todas las bases como en el beisbol para que nada se nos pase, pero siempre habrá una que otra pelota
que se nos vaya y hay que cambiar de posición para buscarla.
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito jueves!
Vivian Raquel Jiménez
