Tear down this wall! !Demuela la Casona!

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

No había planificado ser parte de los ponentes en la actividad de La Casona en el Teatro América. Creí que había cumplido con los varios escritos que ya había publicado en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico desde que se planificaba el proyecto de privatizar la Playa Puerto Nuevo durante la administración de Edgar Santana hasta ayer.

Distinto a otros, siempre estuve en contra de que se alterara la Playa Puerto Nuevo. Cubrí la marcha de 2007, protesté por la demolición que se hizo al parquesito que tenía el nombre de Nicolás (Tiilín) Pérez y siempre he defendido la integridad de la Playa Puerto Nuevo porque desde niño la he visitado gracias a mis padres, dónde he residido en varias ocasiones, la conozco de rabo a cabo y es parte de las emociones acumuladas en mi vida. Mi hijo Thomas Jimmy tiene un espacio en la arena, que le llama jocosamente «mi oficina» y se sienta algunas tardes con mis nietas Valentina y Dana a disfrutar del lugar natural, lo que suma mi interés de que sea un sitio de paz, limpio y seguro para disfrutar el derecho de libertad que nos brinda el que sea nuestra.

Recordaba en estos días que la idea de solicitar la clasificación de «Bandera Azul» no es de esta administración. De quien primero escuché del tema fue de Wilfredo (Willy) Torres Negrón, estando como alcalde Edgar Santana. En una ocasión trajeron una persona versada quien con un mapa y unos visuales explicó que iba a ser dificultoso lograr el galardón por los altos niveles de bacterias en el agua provenientes de distintas fuentes de aguas usadas y el río Cibuco y así fue. Santana sólo tenía el interés en entrgarla a terceros y a invertir para el lucro de otros y nunca para el pueblo.

Hay que recordar que «Willy» fue un promotor del ecoturismo bajo el alcalde Luis Meléndez Cano y tuvo su participación hasta el primer cuatrieno de Marcos Cruz Molina. No sabemos como el alcalde, que había sido su discípulo, lo dejó ir.

Hay que darle el creédito a esta administración que ha sido la que ha logrado continuamente lograr este galardón, pese a la política costera equivocada de turismo externo que ha tenido el alcalde y que demuestra que aun tiene con el proyecto de La Casona bajo el pretexto de desarrollo económico.

Mi percepción es que el proyecto anunciado de La Casona y cualquier otro que implique su privatización y separación para el disfrute de otros que no sean vegabajeños no tiene futuro y sea el actual alcalde u otro en el futuro, terminará ordenando la demolición de la estructura y toda aquella otra que pertenezca a la pesadilla de la falta de planificación adecuada por alcaldes y otros funcionarios públicos que, con afán de crecimiento político con obras monumentales y costosas, son capaces de «entregar el alma al diablo».

Aunque estaba discretamente sentado en una silla escuchando los maravillosos testimonios y sugerencias de los que se estaban dirigiendo en esa asamblea de pueblo y con un malestar general por mi condición de diabetes, alentado por la legisladora municipal Evelyn Meléndez, Madeline Prichardo-Riestra y otros amigos, me dispuse a prestar mi voz, por unos segundos, para que los hermanos solidarios, que me estaban mencionando en sus ponencias supieran lo agradecido que me sentía con sus reconocimientos que me habían hecho, como el legislador municipal Edwin Meléndez y Dominga Estrella Flores Anaya.

Le expresé al alcalde Marcos Cruz Molina ante la audiencia, mas o menos las siguientes palabras:

«Muy buenos días, alcalde y personas de la distinguida audiencia por su presencia en esta actividad. He recibido, de una persona cercana al alcalde de Vega Baja la información de que el propósito de este conversatorio es eliminar del proyecto las palabras «opción a compra» y continuar con todo lo demás que está en la Resolución de la Legislatura Municipal.

Cuando se terminó la Segunda Guerra Mundial, los aliados vencedores dividieron a Alemania en dos partes, la Oriental y la Occidental. La nación, fragmentada en dos partes por dos sistemas políticos distintos prevaleció hasta que el Presidente Regan fue al odioso muro de Berlín y en un discurso que se escuchó en todo el mundo dijo en 1987 el siguiente mensaje al Primer Ministro de otra de las naciones más poderosas sobre la Tierra, la Unión Soviética de Repúblicas Socialistas, Michael Gorvachev: Tear down this wall! (!Tumbe este muro!). Hoy le pido a usted, señor alcalde, desde la convicción de que este asunto divide a los vegabajeños !Demuela este edificio!«

De verdad quisiera que después de la pausa en que ahora se está poniendo este asunto, que fuera el mismo alcalde Marcos Cruz Molina quien iniciara este proceso, consiguiera los fondos (que dicen que estan disponibles) y terminara creando un proyecto como la Ventana al Mar. Estoy seguro que en esa nueva vista en forma imaginaria, estaríamos viendo la imágen sonriente de él, manifestando de alguna forma que habría cumplido con su más alto deber para unir a los vegabajeños y crear un ambiente recreativo de sacrificio económico pero de resultados felices.

De esa manera estaría reinvindicando de que no es consistente con su discurso de protección en 2007 cuando fue parte de la protesta a la privatización y la entrega del 2023; que «la Playa no está a la Venta» cuando sus actuaciones legales activas con la Legislatura Municipal refleja otro rumbo y que «la Playa no se va a privatizar», cuando serían otros los principales beneficiarios de una explotación absurda y dañina por el término largo de un contrato de arrendamiento.

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