
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El alcalde Marcos Cruz se vanagloria cada año de tener un sistema de finanzas municipales prístino, organizado y efectivo. De lejos, parece que el dinero da para muchas cosas, aunque poco crédito da a la mayoría de los fondos que se reciben en Vega Baja que provienen del gobierno estatal y del federal.
Si Vega Baja fuera de verdad autónomo, que nunca lo ha sido ni lo es y sólo lo es de nombre como parte de la propaganda política, sería uno de los municipios más pobres de la isla. Y aparenta tener una economía municipal robusta, pero se debe a trucos financieros que el alcalde ha venido haciendo de tiempo en tiempo, como por ejemplo, dejando de hacer y utilizar los ingresos en actividades periféricas y no permanentes y brindándoles a esas actividades temporeras mucha publicidad banal. Esas partidas no utilizadas las mantiene y reproduce cada año en el mismo lugar y cantidad del presupuesto.
La técnica financiera del alcalde evade señalamientos legales de las agencias fiscales de Puerto Rico, pero no son las prácticas sanas de administración para cubrir verdaderas necesidades del pueblo. Hace poco, por ejemplo, hubo una crisis en el servicio de vaciado de pozos sépticos que privó a los vegabajeños de un servicio real y eficiente. Pero hay mas.
La legisladora municipal Evelyn Meléndez Marrero nos dice que el presupuesto de cada año carece de un estudio responsable de parte de la rama legislativa, pues se hace tan rápidamente que no se brinda espacio suficiente para un análisis, como es el deber de la Legislatura Municipal. El alcalde Marcos Cruz se reúne con su caucus popular, él lo explica a su modo y los legisladores municipales populares, como corderitos en un redil, bajo la recomendación de un comité, lo aprueban. Ella cree que no lo entienden y para su beneficio personal de no cuestionar públicamente a su líder político, lo aprueban como un documento sin importancia para el pueblo ni dan oportunidad razonable a la minoría para que se estudie y confronte con la verdad financiera de Vega Baja.
Un oficial de la Policía Municipal recientemente me pidió recientemente que revisara la cantidad que se asignaba a la Policía Municipal. Hice el ejercicio y encontré algo raro. De acuerdo al presupuesto, en salarios de empleados se emplean $ 908,736.00 mas los seguros. Quitaron la partida de beneficios marginales, hay $20,000 para uniformes, materiales y suministros de operacion, $3,000 para equipo de oficina, $8,000 para compra de equipos, $16,000 mil para compra de equipos y $70,000 de servicios profesionales.
Hay partidas similares que hasta abril no se habían usado, como $117,00 mas economías en otras partidas..¿A donde fueron a parar? Aparentemente, esos gastos proyectados no se usan, privando de servicios a las comunidades por la carencia de recursos y de proyección adecuada para beneficiar a las comunidades en ese renglón de seguridad pública. O sea, que hay un expectativa que no se cumple y luego se declara como un superavit pero es porque se ha trucado con las cifras y se reciclan estas para que aparezcan como parte de la ilusión de que es un gobierno municipal responsable cuando no lo es. Suerte que la Lcda. Madeline Pichardo-Riestra, una buena vegabajeña muy bien conectada, ha conseguido recursos en el estado de la Florida consistentes en equipo y hasta un camión para emergencias.

El alcalde está rellenando el presupuesto con dinero que deja de utilizar para asuntos esenciales como la seguridad pública. Eso se traduce en un servicio deficiente. Por ejemplo, hace unos días se informó que una casa en la comunidad de Sabana en el barrio Ceiba hubo un atentado a tiros en una casa. Lo único que había en el cuartel era un agente, lo que hacía imposible la ayuda rápida.
En este año preelectoral el alcalde ha abusado de los medios propagandísticos más que nunca pues en los medios publicitarios oficiales pagados a empleados por su labor sale con su camisa roja a anunciar actividades masivas intrascendentes e iniciativas, lo que no podrá hacer el próximo año, porque la ley se lo prohíbe.
Quiere que recuerden su cara y por eso la tiene en todas partes, pero detrás de esa imágen hay hasta actos ilegales ya determinados por agencias fiscales en proceso de reconsideración que el ha solicitado, que pronto se harán públicos. Y esto no es solo en el Gobierno Municipal, sino también dentro de la institucionalidad de su propio Partido Popular, que según dicen, no reúne el Comité Local desde hace ocho meses por no encarar sus deficiencias e insuficiencias.
Maestro de historia, mago de las finanzas.
