Las cuarenta preguntas sobre la Casona: Significado y resultado

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

El sabado anterior publiqué el escrito «Mis preguntas al alcalde para la convocatoria sobre la Casona en el día de hoy» donde incluí cuarenta preguntas a mi juicio importantes, para que mis amigos internautas tuvieran elementos para conocer los aspectos esenciales y los detalles en torno al génesis, desarrollo, descripción y posibles soluciones para resolver ese problema social.

Un amigo muy cercano implica que fueron cuarenta porque quise decir que en este asunto había una situación como la de Ali Babá y los cuarenta ladrones. Aunque se ha dicho que esta obra literaria es fundamentada en la historia, sigue siendo fantasía, cuya autoría se disputa y son muchos los mensajes distintos desde distintos puntos de vista. Podemos entender que la Casona se construyó en terrenos de dominio público y eso es robar, que la Casona es un tesoro y que el pueblo está tratando de revertir, de recuperar ese tesoro de manos de los que la tienen y de los que la quieren. En ese sentido, sería lógico compararla a ese clásico literario.

Las cuarenta preguntas, empero, no fueron por Alí Babá y los Cuarenta Ladrones. Nunca pienso ni escribo ofensiva para destruir personas y el alcalde, con su argumento usual para defenderse, ha dicho que muchas de las preguntas son conjeturas. Solo reconozco lo que han hecho, lo bueno y lo malo, y lo expongo si es necesario para que todos tengamos unos parámetros de donde partir y donde llegar y mi meta siempre es positiva. Pude haber escogido el 40 porque el cuatro o la figura del cuadrado es un símbolo que significa lo correcto, lo honrado, que es lo que busco. Pero en realidad, el tiempo urgía y quería enviar esa aportación a algunas personas que iban a estar en la actividad del Conversatorio y cuando iba por la pregunta treinta y piso sabía que tenía que terminar el escrito y lo acabé en ese número 40. Pero pueden ser cincuenta, cien, mil preguntas.

Algunos de los buenos amigos le pidieron al alcalde en el Conversatorio que contestara las preguntas que hice y que publiqué. Otros compañeros le hicieron algunas de esas preguntas que sugerí. Aunque no me mencionó, él contestó algunas y obvió otras, por lo que agradezco parcialmente su cortesía de que hubiera contestado parcialmente mis preguntas. No mencionarme no me molestó, no busco pauta ni reconocimiento, solo acción de su parte.

Algunos entienden que detrás de las preguntas hay mensajes, el alcalde entiende que hay conjeturas. En ellas pudo haber algo de buscón, de esa característica que por lo bajo dice el alcalde que tengo o la otra, de controversial. Las palabras son buscador de la verdad. Para eso creé los Investigadores de la Historia Vegabajeña junto a un grupo de otros curiosos. Y si hay una controversia que el alcalde haya creado como la de la Casona, no soy el controversial. Solo estudio la controversia.

Para seguir aclarando el asunto de la Casona, iremos a las preguntas, una por una, para quitar el velo oculto de muchas interrogantes.

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