
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
El bullpen es el lugar donde los lanzadores practican sus tiros antes de entrar a jugar. Y dicen que en la política vegabajeña hay actividad en el bullpen, camino a las elecciones del próximos año. Hay rumores, aunque también hay participantes notorios que estan tanteando desplazar al alcalde Marcos Cruz Molina por su desempeño pobre desde hace algún tiempo y porque hay la sensación de que se ha encumbrado y obsesionado con el poder público, alejándose de los issues más importantes y creando controversias con sus actuaciones, en ocasiones obviamente incomprensibles, como negar que la Casona estaba en venta.
El principal malestar viene de su partido. En su intento de acallar voces y presencia que no sea la de él, nadie, excepto esporádicamente alguno de sus beneficiados, sale en su defensa por algo que se le critica y rápidamente se esfuma del panorama público. Se le tiene por dictador, inaccesible y vengativo.
Sin embargo, su trayectoria de luces, generalmente proporcionadas por su propia máquina de propaganda personal, está opacada por una serie de fracasos de los que no se habla mucho. Uno de ellos, fue que a pesar de que Vega Baja fue escogido para ser sede del Consorcio con otros pueblos, no pudo sostener la tenencia del mismo y fue despojado de su dirección para dárselo a un pueblo más dinámico, curiosamente con una alcaldesa mujer que es ejemplo de eficiencia y dinamismo en el distrito, «Tata» Soler.
Se dice que Marcos Cruz no tenía experiencia administrativa y que pudo haber sido cualquier candidato el que le hubiera ganado al Partido Nuevo Progresista en las elecciones del 2012, cuando ganó por primera vez debido a los problemas legales de los dos alcaldes penepé y porque los candidatos del PNP desde entonces no han tenido el reconocimiento local para haber sido elegidos con confianza por el electorado.
Pero, ¿qué pasaría si dentro del Partido Popular surge un candidato con méritos superiores a Marcos Cruz Molina que lo quiera retar? Hay muchos mirando la declinación del alcalde y otros ya sabiendo otros problemas que aun no son públicos, que no podrá explicar razonablemente. Por lo bajo, comentan con pesar la misma gente de su partido, especialmente los que lo han apoyado hasta ahora. Dicen que cualquiera de los legisladores distritales y senatoriales de Vega Baja están preparados para sustituir a Cruz Molina y que estarían dispuestos a brincar a una candidatura a la alcaldía si ven que todo se va al hoyo como en 1976, 2005 y 2008. El precedente esta ahí y los números no se equivocan, este es un mundo conectado donde se caen unos a otros como naipes cuando parados son empujados por cualquier fuerza negativa.
Uno de esos representantes que estaba presente en el Conversatorio, dicen que su cara se puso colorada cuando el alcalde dijo que el asunto de la Casona no era uno que los legisladores estatales de su partido tenían que estar de acuerdo, pero cuando hay necesidad de asignaciones o legislaciones en favor de Vega Baja, a ellos se recurre. Injusticia moral, metida de pata vocal el haberse despachado con la cuchara grande y ofender su relación con el representante a unos pasos de el.
Hay otra persona interesada en servir a Vega Baja, como lo viene haciendo desde hace desde hace varios años, a pesar de que el alcalde no le reconoce sus méritos. Y es una dama existosa. Ustedes ya saben quien es, pues donde quiera que se mete es bien recibida y elogiada. ¿Será nuestra «Tata» Soler o María Vega del futuro? El tiempo dirá.
En el Partido Nuevo Progresista también hay personas con iniciativas de postulación para alcalde. Hay uno que fue candidato, otros que siempre han sido aspirantes, algunos de ellos derrotados en primarias y una mujer que es legisladora municipal y parece ser la más vegabajeña de todos. Hasta Chu Valle parece que se está activando para ser candidato a alcalde por el PNP o si no, revivir su partido local Vegabajeños Unidos (será con otro nombre, pues ese ya lo ostentan los de la Casona). Como en el Partido Popular, los candidatos institucionales son apoyados por las estructuras de dirección en el Partido Nuevo Progresista y la pugna interna puede ser autodestructiva para un cambio de dirección política para Vega Baja.
Los novoprogresistas no han tenido suerte cuando se dividen. Todos se creen con el divino derecho y cuando pierden, continúan la campaña contra sus rivales en la contienda y rara vez se unen al vencedor. Y en las próximas elecciones, todo voto contará, a base del resultado general y la nueva orientación del electorado puertorriqueño.
Bajo observación tenemos al legislador municipal Edwin «Win» Marrero. Tiene conocimientos, es dinámico y le sirve al pueblo continuamente con el poco poder que representa. Puede ser el «tajo», como dicen en el deporte hípico a los caballos con pocas probabilidades matemáticas de ganar que triunfan en una carrera, produciendo buenos dividendos. Sobre ese tema, pregunten al Presidente de los Cronistas Deportivos, Luis Felipe González, «Pipe», un buen vegabajeño que todos los días de carrera nos da las orejitas hípicas en Internet.
