
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Recientemente, se publicó en Vega Baja Te Informa lo siguiente:
«Nuestro agradecimiento al personal municipal adscrito a nuestros Cementerios quienes en en día de hoy han estado trabajando con el mantenimiento y acondicionamiento de las facilidades municipales de cara a las actividades de el día 2 de noviembre (Día de los Muertos)».
La publicidad de las cosas buenas que hace el gobierno municipal, y la capota y la pintura son buenas. Y el propósito de que esto ocurra en estos días de recordación a los fallecidos, es una iniciativa noble que debiera programarse todos el año.
Pero, en días de semana, la persona que atiende la oficina de servicios del cementerio histórico de Vega Baja resuelve a los ciudadanos que solicitan los servicios de una forma digna, responsable, amable y efectiva. Pero nos informan que los viernes la oficina está cerrada debido a que de acuerdo al plan piloto del gobierno municipal de horario reducido, no hay quien la sustituya.
Si eso es cierto, ha habido una mala planificación e instrumentación del personal municipal y de ese plan piloto.
Sin alternativas, los muertos tendrán que esperar para ser sepultados otros días.
