
Habrán muchas personas que no estén de acuerdo con lo que digamos, con lo que hagamos o en como pensemos, eso es parte de que todos somos diferentes, que tenemos libre albedrío y de que tenemos formas de ver la vida desde nuestra realidad.
Pero cuando eso se convierte en contaminación para la mente, el alma y hasta el cuerpo, definitivamente no le podemos dar cabida. Muchos se escudan en es un consejo, es por tu bien, es porque quiero lo mejor, es una preocupación.
Uno sabe, uno siente quien de verdad lo hace por bien y quien no, no le podemos dar atención a todo lo que se dice, no podemos dejar que esas voces del exterior logren socavar lo que hay en nuestro interior, lo que hemos construido a través de nuestro camino.
¿Que todos tenemos cosas que mejorar y aprender? ¡Claro que si! Pero eso lo vamos haciendo en el camino, no significa que porque se piense, crea, opine diferente o se quiera lograr algo a través de otro, da el derecho de dañar, porque muchas veces esas palabras de preocupación se convierten en ataques.
En fin, no dejemos que el exterior contamine nuestro interior, trabajemos siempre en nosotros, en lo que nos haga sentir bien y en lo que nos haga feliz.
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito viernes y un maravilloso fin de semana!
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Vivian Raquel Jiménez
