
He sabido llorar en silencio cuando siento que me faltan las fuerzas. He sabido reír cuando solo quiero salir corriendo y renunciar. He sabido guardar secretos, aún cuando me han hecho creer que estoy errónea. He sabido alejarme, aún cuando quisiera estar. He sabido respetar a personas con opiniones que para nada están cerca de las mías. He sabido reconocer que el dolor aunque pueda pensar que me debilita, me hace más fuerte y me permite valorar lo que tengo a mi alrededor.
Y a través de todo eso he aprendido a respetar, aprender, pero ante todo agradecer, porque cada día aún cuando pienso que no lo lograré, es una hermosa oportunidad para cultivar en mi lo bonito, lo que me hace crecer y entender que en cada tropiezo que pueda enfrentar en la vida, tengo las herramientas para levantarme, aunque me duelan las rodillas, aún cuando sienta que no tengo fuerza en mis brazos, tengo la de mi mente, pero ante todo la mi corazón para hacerlo.
Sin importar las veces que haya pensado en rendirme y decir, no voy más, hay una fuerza en mi que me impulsa a seguir, que me hace decir, no linda, continuamos porque en el libro de tu vida, sin importar las caídas, pausas, reveses que puedas tener, tu sigue, no te dejes.
Sigue por ti y por los que de verdad te quieren, porque eres inspiración, eres fuerza, eres paz, aún con el caos que puedas ser. De eso se trata la vida, porque todo cuanto vivimos nos acerca a nuestro propósito. ¡No te rindas!
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito martes! VR ![]()
Vivian Raquel Jiménez
