
Puede que en momentos la vida se torne complicada, difícil, tal vez triste, pero una nube gris nunca es tan grande como la inmensidad del cielo azul que es acompañada de un sol que nunca deja de brillar y calienta hasta el alma.
No dejemos que las nubes grises opaquen nuestro cielo, al contrario, recordemos que el viento se las lleva, pero también que ellas son parte del paisaje de nuestras vidas. Así que sin importar lo difícil que se puedan tornar nuestras circunstancias, por más difícil que se nos haga salir de ellas, pasarán, pero sobretodo ellas son necesarias para nuestra evolución en la vida.
Somos más, mucho más fuertes, solo nos queda continuar, amar y luchar de la mejor manera posible por seguir adelante. Cuando veamos nubes grises en nuestro panorama, no olvidemos que ellas también forman paisajes hermosos y cuando ellas pasen, nuevamente veremos ese cielo azul maravilloso, acompañado de ese sol que no deja de brillar, al igual que el, nosotros tampoco.
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito viernes y un maravilloso fin de semana! VR![]()
Vivian Raquel Jiménez
