
Agradecer las circunstancias que nos forman. Todo cuanto vivimos nos ayuda a crecer, entender y valorar.
Por eso es que aún sin muchas veces comprender el porqué nos toca enfrentarnos a circunstancias que nos causan dolor, que nos retan, que nos ponen a prueba al final ellas son necesarias para formarnos, para hacernos más fuertes.
Al igual que las circunstancias que nos retan, nos enseñan a ver la vida desde otra perspectiva. Siempre hago la comparación de que la vida es una montaña rusa, con sus subidas y sus bajadas, unas más intensas, otras menos empinadas, pero cada una de ellas necesarias para hacer de ella la mejor.
No dejemos de agradecer por todo lo que de alguna forma nos saca de nuestra zona cómoda, por lo que nos obliga a movernos y nos lleva a darnos cuenta de que cuán necesario era para seguir nuestra evolución. No dejemos de agradecer por los momentos donde hemos creído no tener las fuerzas necesarias para continuar, donde el corazón se nos ha partido en pedazos al punto de creer que no vale la pena la lucha.
Agradezcamos por todo cuanto hemos vivido, porque sin ello, no seríamos quienes nos hemos convertido hoy. Si, no dejemos de agradecer por las circunstancias que se nos presentan, sin ellas, hoy no estaríamos aquí.
Abrazo apretao, de esos que están llenos de cosas bonitas. ¡Que sea un bonito miércoles! VR ![]()
Vivian Raquel JIménez
