
Por Evelyn Meléndez Marrero
Un cargo político debería ser por cuatro años y no ser mas extensivo de ocho años. Cuatro años para realizar cambios y trabajar los proyectos, ocho años para poder ver el progreso e implementación de los mismos.
El degaste fisico y mental en puestos como estos es muy marcado y agotador y lo podemos ver a diario en nuestros incumbentes. Tan es así que ellos mismos en algún momento se lo dejan saber, y lo hacen negándole su confianza.
Es aquí cuando la gente del pueblo decide por voluntad propia dejarle saber que ya su tiempo acabo y no les brindan más su apoyo.
Es cuando debemos ser sinceros con nuestra gente y decir «no voy más». Pero de la misma forma dejarle saber al pueblo que apoyen al candidato de su preferencia y no hacerle campañas negativas que destruyan lo que con tanto esfuerzo se logra. Es mas lindo
que el pueblo vea que su lider era y es un ser humano con lindos sentimientos por su pueblo y por su gente. A veces, se gana perdiendo. Siempre es mejor ganar el respeto de nuestra gente demostrándole que tenian razón.
Es hora de unir fuerzas, de sumar, de tener visión y añadirle ese sabor y esa sazón que se necesita para lograr el triunfo.
