
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez (con la participación de otra mente colaboradora)
«Cuando una persona te decepciona, aunque lo perdones nunca será igual…»
Trabajar para poder llegar hasta donde se quiere llegar es un trabajo arduo que no todo el mundo puede ni tiene la capacidad de hacerlo. Pero cuando llega el momento de hacerlo, estas decisiones deben ser sabias y bien pensadas para lograr el objetivo primordial. Es entonces que no podemos ni debemos dejar pasar por alto a quiénes fueron esas personas que dieron todo por lograrlo.
Saber mirar hacia todos lo lados, descubrir otros talentos y darles las oportunidades que se tuvieron, es el deber de cada lider íntegro y visionario. Cuando se sirve como piedra de tropiezo y no se dan las oportunidades que una vez se tuvieron ni la generosidad de dar el paso a quien lo dió primero, dice mucho de la falta de legítimo y honrado de la persona que ha tenido el poder y quiere seguir teniéndolo ignorando el momento en que debe abandonarlo en favor de otro.
Peor es cuando permite que sus acólitos llamen traicionera a la persona que le apoyó en todo el momento en el pasado. Esta es una manera de aprobar la pelea interna con insultos inapropiados para de alguna manera molestar a otra persona con aspiraciones y con derecho a ocupar una posición. Si la persona era buena antes, debe seguir siéndolo después.
Este es el efecto que ocurre actualmente en la política vegabajeña, como pasa en todo el mundo. Los que tienen el poder en ocasiones, no saben como soltarlo. Cuando se presentan al pueblo, hay una humildad que el pueblo percibe como una persona igual a ellos, pero cuando pasa el tiempo hay algo que endurece y descubre a los llamados oportunistas, sobre los llamados traicioneros. Nadie quiere tener esas calificaciones en su carrera política, por lo que los que no quieren cargarlas sobre sus hombros, no deben permitir que se digan por sus seguidores.
Los líderes, con sus actos, permiten que los ciudadanos descubran sus verdaderas intenciones. Para que se tenga una buena percepción, debe saber hasta cuando debe servir. Si las cosas no han salido bien y no hay un plan posible y probable para avanzar su causa, no hay que iniciar fuegos internos para quemar la casa y destruir lo que hasta el momento se ha hecho. El odio crea odio y el odio dificultades y se debe ser magnánimo en el tirunfo como en la derrota. Debemos siempre pensar en que no somos eternos y que debemos tener la capacidad de decir hasta aquí llegue, es hora de pasar el mandato a otra persona que tenga las cualidades para continuar. Esa es la forma en que un líder debe actuar frente a un pueblo. Es así como un líder pasa a la historia de un pueblo, siendo digno y responsable.
Es mejor pasar como el bueno de la película y no como el malo corroído por el poder y la prepotencia. Por un poder que nunca estuvo ni estará en sus manos porque solo tuvo una oportunidad y no pudo completarla una primera vez, menos una segunda y tampoco una tercera. Tenemos que recordar que hay gente con mayores y mejores posibilidades. Que no engaña, que no traiciona, que no busca venganza y que no vende esperanzas. Que le dieron una posibilidad y no pudo alcanzar la meta o alcanzándola, siempre llega el momento de descansar. Es ley de vida; nada es eterno, todo es efímero.
Cuando hablamos de traición debemos ser cuidadosos de el termino de la expresión porque no se traiciona a quien se le dió la oportunidad, no se traiciona a quien nos ayudó a vivir, no se traiciona al amigo, no se traiciona al hermano, no se traiciona al que te da la mano y está contigo incondicionalmente día y noche, quien te ayuda, quien mantiene limpio tu nombre. Distinto es cuando se propagan mentiras sobre ti. Si el supuesto traicionado es quien permite la mentira, la traición se configura realmente, pero a la inversa.
No traiciona el que asume responsabilidades, el que mantiene el orden, los conceptos y los reglamentos. Traiciona el que se vende, el que hace daño a su gente, traiciona el que busca su bien por encima de los demás. Traiciona quien olvida al que te dio la mano cuando más lo necesitabas. Traiciona quien se olvida de agradecer a quien te tendió la mano para no dejarte caer, porque no querían que te vieran en el suelo. Y da la casualidad de que le soltaste la mano a quien estuvo todo el tiempo a tu lado.
Es sabido por todos que cualquier cargo electivo causa deterioro y cansancio. El cansancio, alguna enfermedad, desgaste físico por malas ejecutorias o simplemente el cansancio lleva a daños irreversibles. También ser prepotente y creerse dueño de una posición que solo el pueblo decide si la vas a ocupar es parte de creerse dios del Olimpo. Muchos errores van surgiendo en el camino a recorrer, malo es el traspiés sobre traspiés hasta caer.
Ser humilde es la principal cualidad de un funcionario público, para que su desempeño sea reconocido positivamente. Tienen que saber cómo llegar, establecerse, destacarse y cuando les toque, irse para que otro ocupe el cargo, dejando un legado que pueda ser ejemplo y recordado.
Tratar al amigo como enemigo y al aliado político como si fuera un rival, es una equivocación. Lo estamos viendo en los dos partidos principales en Vega Baja. Hay voces que piden unidad y respeto en esta próxima elección y esas son las únicas voces inteligentes que debemos escuchar. Los demás, son los perdedores usuales, los insuficientes, los malamañosos que hacen que la gente piense que la política es sucia.
Todos los vegabajeños tenemos que adecentar esta actividad comenzando por no permitir que seguidores sean perseguidores. Y para eso, Los líderes tienen que dar el primer paso.
