Una historia vieja que tiene vigencia: desaparecer, romper o tumbar letreros políticos

Rótulo «oficial» caído del alcalde Marcos Cruz en la entrada a la Carretera de Vega Baja Lakes

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

En la elección para escoger al Presidente del Partido Popular Democrático en Vega Baja, el hoy alcalde -entonces candidato- me llamó en el 2011 para que atendiera el asunto de que había un miembro de la otra facción que le estaba tumbando letreros en la Comunidad de Panaíni. A mi oficina se presentó un jóven, creo que era Presidente de la Juventud del Partido Popular en Vega Baja, llamado Rafael Figueroa Gaetán !Si, el gran Rafa, amigo de todos y buen servidor público!

Este me explicó que otro jóven estaba tumbando letreros del candidato que el favorecía (Marcos Cruz), que lo había visto haciéndolo y que él argumentaba que era que a los de su candidata también los habían quitado. Yo cité al otro jóven a mi oficina porque ya lo había conocido, admitió los hechos y me repitió varias veces que su candidata no lo había enviado a hacer eso y que el no quisiera que se supiera. Le dije que el incidente no lo publicaríamos en el Diario Vegabajeño ni se lo diría a la candidata que el favorecía bajo su promesa de que eso no volvería a ocurrir. Y no volvió a ocurrir y aquel jóven ha sido exitoso dirigiendo una oficina en la empresa privada que ayudó a restaurar a Vega Baja y otros pueblos después de los huracanes de 2017. No he vuelto a hablar con él como antes acostumbraba, pero creo que es un hombre de provecho como Rafa Figueroa.

El problema de los letreros y retratos a veces es problema de cómo se colocan. Los que lo hacen, si son favorecedores del candidato lo instalan con mucho cuidado y todas las salvaguardas para que no sea fácil su vandalismo. A veces de maldad, lo hacen para que no se vean otros rótulos, como la situación del que pusieron en el Ojo de Agua tapando la actividad de Jazz en el Ojo, que denunció su organizador Mike Arroyo. Otras veces, los colocan tan frágilmente para que se deslicen a la menor ráfaga de viento. El que no le gusta el letrero, como está en un sitio público de poco tránsito y pocas personas en algunas horas del día, sencillamente lo daña, lo inutiliza o lo hurta.

En otros tiempos, los Gerrys que era la avanzada de Luis Meléndez Cano eran capaces de hasta repartir galletas a los de la oposición, pero eso es tiempo pasado. Como pueblo, no tenemos ya esa calidad pobre de gente entre nosotros.

No sorprender al que atenta contra él rótulo, siempre terminará en sospechar en los acólitos del candidato contrario, pero los que andan con gente seria, no deben temer que haya este señalamiento contra ellos. La pasada semana le quitaron y atentaron contra letreros de la candidata Madeline y he visto un rótulo «oficial» del alcalde caído en la entrada de Vega Baja Lakes. Aunque de todo hay en la viña del Señor, no creo que esa idea salga ni de Madeline ni de Marcos. Ninguno se prestaría para esa manera de hacer política.

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