
Por Luis Arnaldo Rivera Torres
Relativo al escrito del «oportunismo político de el alcalde de Vega Baja» su oportunismo reside en la cantidad de agua y no es solo «del ojo», en que se le está llenando el cuarto.
Es clara la fuerza arrolladora de su contrincante política, es ella la licenciada en derecho, Madeline Pichardo Riestra, una persona que exuda simpatía, una servidora pública dispuesta a escuchar confraternidad con todas ideologías politicas, una joven mujer profesional que en su avance hacia la poltrona municipal encuentra el apoyo de la ciudadanía, a tenor con la acogida que recibe en la cantidad de visitas que prácticamente a diario realiza en los diferentes barrios, comunidades, actividades sociales, a establecimientos, ciudadanos de a pie que consulta, y profesionales por igual, «razones sobradas» para que el alcalde por intuicion acuse encontrarse en graves aprietos, percibiendo su inminente derrota.
Incluso como para revalidar como alcalde, ante una candidata que se ha presentado ante su Pueblo con todos los galones necesarios y más, dispuesta darle un giro positivo al errado rumbo en qué se encuentra nuestra hermosa ciudad costera.
En estos momentos el alcalde del refraneo y su «Pancho Jorqueta», se encuentra con la peor pesadilla de su austera y menguada carrera política, que es precisamente a lo que obedece su desespero político y me hizo aquí plasmar está percepción politica de mi Vega Baja y sobre y el por qué se vetó, «más que en un derecho violado», lo es , la manera incivilizada del veto al escrito del amigo, Lcdo.Thomas «Jimmito» Rosario. El alcalde plagado de sus erróneas acciones y ante la vista de todos, aún así insiste infructuosamente en recuperar a última hora la confianza que no supo valorar y dio pie a un nuevo despertar en la conciencia del electorado vegabajeño.
