
Thomas Jimmy Rosario Martínez
Anoche, con mucha razón, el también anteriormente exaltado Dr. Carlos Pantoja, dijo que en el Salón de la Fama estarían exaltados padre e hijo. Se refería a Edgardo López Mercado quien con diversidad funcional ha logrado participar y ganar en eventos internacionales y a su padre, Edgardo López Marrero (Egui), quien aunque no es precisamente un atleta exaltado individualmente, en terminos honoríficos, carga con el éxito de su hijo, por su dedicación constante desde su nacimiento hasta estimularlo y llevarlo a los escenarios de excelencia. Comoquiera, Edgardo López Marrero fue parte del equipo de 1973 que fue exaltado en 2015, me corrige la Presidenta Mily Navedo.

Es la primera vez que el Salón de la Fama del Deporte Vega Baja Melao Melao elige a una persona que no puede desarrollarse en los criterios de excelencia de los atletas de ordinario, pero dentro de su esfuerzo personal y en comparación con otros, no hay duda de que hay que celebrar llegar a metas que otros no pueden alcanzar. Y nuestra sociedad tiene que darle el espacio y hacerlos sentir felices por su desempeño, lo que también nos hace felices a todos por la comprensión y compasividad que produce estos hechos.
Por segunda vez en la historia, el Salón de la Fama del Deporte hace una excepción a su reglamento al escoger a un deportista que pudiera no cumplir con los criterios generalmente establecidos. Pero también, Edgardo, como muchos otros, es una persona especial para todos, que tiene sus méritos como nadie.
Nos dió alegría ver las expresiones en el jóven seleccionado. Pero más nos dió verlas en todos los rostros de los presentes, porque un acto como esta exaltación tan particular, puso a prueba la sensibilidad de los miembros de la Directiva y tiene el consentimiento de todos.
