THOMAS JIMMY ROSARIO MARTÍNEZ Diario Vegabajeño de Puerto Rico.
Rumores Urbanos: Marcos Cruz se va… pero no se va, es cuestión de estrategia política

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Desde hace varios meses se ha corrido el rumor urbano de que el alcalde Marcos Cruz Molina no volverá a postularse para alcalde de Vega Baja. El orígen de esos rumores usualmente es una estrategia que nace del mismo líder para probar la temperatura en su partido y en el pueblo. Lo daba a entender cada año electoral Luis Meléndez Cano en su mensaje de presupuesto y ante otros escenarios públicos, pero en realidad lo que intentaba era consolidar su poder.
¿Qué verdad hay detrás de esto? Yo creo que poca, pero hay distintos escenarios, algunos imaginarios, producto de la dinámica de la ciencia de la política.
Marcos Cruz es el alcalde popular que menos tiempo ha ejercido como tal. El mismo Luis Meléndez Cano impidió que él se postulara en 2008, declarándose candidato y posponiendo su entrada a la carrera por la alcaldía. Puede pues, que Marcos Cruz pretenda al menos como orgullo propio sobrepasar el récord del alcalde Rafael Cano Llovio de contar con catorce años en el poder, lo que lograría en un cuatrienio adicional. En ningún caso, el tiempo le va a dar para sobrepasar la marca de treinta y dos años de incumbencia de Luisito. Pero también está el aspecto económico que le proporciona el sueldo como alcalde.
Nunca antes Marcos Cruz, como educador, se ganó la cantidad de $7,000.00 mensuales que gana desde que es alcalde. Y cuando comenzó, solamente vivía con su esposa; no había formado una bella familia adicional con hijos. Hoy día tiene dos dependientes y no ha recibido aumento de sueldo desde entonces. Aunque los privilegios como alcalde le permiten tener gastos de vehículo, transportación, comidas y otros beneficios que a cualquiera le hacen economizar, si deja este trabajo pudiera estar en aprietos económicos a pesar de la frugalidad que ejerza con su economía particular.
Una alternativa para solventar sus gastos sería acogerse al retiro, pero no sabemos si cuenta con la edad y los créditos necesarios para ello. Creemos que no, aunque con su experiencia política y administrativa pudiera aspirar a un cargo electivo, legislativo o en algún municipio u oficina de gobierno popular. No creo que quisiera regresar al sistema educativo porque no es económicamente una alternativa de sustento para quien ha multiplicado lo que antes se ganaba, aunque él proclama que primero que todo, es un maestro.
Tal vez el haber echado a correr esos rumores de retiro de la alcaldía tenga que ver con la presión que tiene de personas, grupos, instituciones regulatorias y fiscalizadoras y otros políticos de su partido. Usualmente mostrar desinterés en una reelección, como hizo Meléndez Cano finalmente en 2004, dando paso a otro candidato, quita el punto focal y se empieza a valorar su obra mas que su acción o deseo de repetición o permanencia.
Hay otros aspectos más en estos rumores de renuncia. Hay asuntos internos, dentro de sus finanzas individuales como candidato y como presidente del partido a nivel local que están sin resolver. Algunas son repetitivas y nocivas. No haber sido firme en este rumor de negarlo o aceptarlo, también puede ser una estrategia para impedir que otro candidato se postule a excepción de su protegido Rafael Figueroa Gaetán, a quien se señala como lógico sucesor. Pero hay otros interesados dentro de su partido mirando el panorama esperando también su oportunidad. Entre ellos un senador, un estudiante y posiblemente una dama, sin descartar a otros que no hacen ruido pero también están de reojo.
El Partido Popular Democrático en Vega Baja tiene una tradición de ganar y por más tiempo continuo que cualquier otro partido en la historia. El mismo alcalde ha ganado con mayorías sorprendentes en todas sus tres elecciones, pero tiene un problema de percepción entre los vegabajeños, que critican su carácter poco simpático y su utilización de los recursos municipales para ensalzar su imágen, cuando esto debiera hacerlo con el trato, la comunicación efectiva y obras verdaderas más allá de la apariencia y superficialidad. Por lo bajo, los populares no privilegiados en su piña dicen que no los atiende ni escucha, que si los recibe es para imponer lo que quiere y que está lento, aislado y enajenado.
El escenario es más grande que lo que hemos expuesto. Pero el rumor de que Marcos Cruz se va, no lo puedo asimilar. Los políticos, cuando va pasando el tiempo se llenan de astucias, engaños, mentiras y comienzan a jugar con el pueblo, aun con los de su propio partido. Lo peor del caso es que no hablan excepto para culpar a la otredad. Se entronan, se malacostumbran, se ponen malamañosos. Se pierde la humildad que tuvieron al principio cuando no tenían el poder.
No lo lamentemos, ni lo celebremos. Es difícil reconocer al Marcos Cruz de hoy con el que era originalmente pero sabemos que en la vida de las personas hay transformaciones.
Para lograr otro alcalde es más fácil que lo despidan, pues ya vive amarrado a su silla.
