Actualidad Política: Marcos Cruz Molina anuncia el comienzo de su campaña de reelección

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

La campaña política del alcalde fue declarada ayer a las 10 de la mañana. Si nos preguntamos porqué un domingo y a esa hora, sepan que aun las decisiones automáticas que hacen los candidatos tienen su explicación, dentro de la ciencia de la política vegabajeña.

Es lógico pensar, pero no tiene que ser necesariamente así, que en algún momento tiene que dejar de utilizar su poder como alcalde para iniciar su proceso de reelección con sus propios recursos económicos. Y un domingo, en que se presupone que la actividad oficial como alcalde es menor, permite concentrar más en la oferta y los méritos del alcalde que en la posesión que ha tenido del cargo por los últimos once años. Un domingo, en que la mente del vegabajeño está más calmada porque es el día espiritual de muchos, es un acierto para iniciar un buen mensaje político. Y creo que el mensaje es bueno, bien hecho.

Es obviamente una respuesta al también mensaje excelente de quien le ha retado en la campaña, la Lcda. Madeline Pichardo Riestra. Ella le ha llevado la ventaja de exposición directa y efectiva porque su política la ha venido haciendo desde hace varios meses presentándose como alternativa, mientras que el ha aprovechado el disfraz de alcalde para proyectarse como una alternativa en las próximas elecciones.

Acertamos cuando desde el 23 de agosto expusimos nuestra teoría de que el alcalde no se iba a quitar como insinuaba. En aquel escrito expusimos las razones básicas para no creerle a él ni creer tampoco lo que se rumoraba de parte de sus acólitos con el propósito de bajar la presión contra él.

Pero volviendo al mensaje, me reitero que es un buen mensaje, pero tiene unos puntos importantes que no deben pasar desapercibidos. El primero, involucrar a la familia en el mismo. Utilizar a sus hijos como un recurso publicitario político puede tener sus consecuencias. Mi mejor consejo es que no utilice ese aspecto como gancho para publicitarse porque los expone como punto focal de interés público y aunque su gesto de adopción fue hermoso y tener una familia estable es un tesoro personal, no debe exponerlos.

No quiero especular sobre el efecto que hace que los niños se afecten negativamente cuando se sabe que son hijos de una persona importante como él. A pesar del cuido y vigilancia constante que tiene su madre Ginny y él mismo sobre ellos, no los van a poder proteger cuando ellos no estén y aun están en peligro, estando ellos presentes.

Otro aspecto del mensaje es que incluye imágenes fijas y en movimiento que he visto antes que son producto indudable de fotógrafos pagados por el gobierno municipal. No debe aventurarse a utilizar el trabajo producido por su personal y personas contratadas por el gobierno municipal para hacer su campaña política. Incluso, no debe emplear personas para esa labor que tengan algún vínculo con la entidad pública que dirige. Eso puede constituir delitos o señalamientos administrativos al aprovecharse de los recursos que administra y puede tener más problemas de los que ya ha generado con las instituciones fiscalizadoras del gobierno central.

El mensaje termina con la frase popular «vamos por más». Esa frase la ha usado en la propaganda del gobierno municipal y en sus discursos públicos oficiales por muchos años. Algo como eso llevó el Partido Popular para impugnar los anuncios del gobierno central porque usaban una frase que era de los anuncios del Partido Nuevo Progresista. Es posible que no crea en los fundamentos del PPD para interponer esa demanda contra el gobierno o que a pesar de ello, entienda que tiene fundamentos para validarlo. Comoquiera, es una contradicción. La frase llega a destiempo, pues se puso de moda en un tiempo pasado, pero ya no tiene el mismo efecto, aunque para él signifique la síntesis de sus aspiraciones políticas para el futuro. Veremos si «pega».

¿Porqué el alcalde decidió adelantar su campaña cuando privadamente decía a sus personas cercanas, que comenzaría su campaña en enero? ¿Será que ha sentido el efecto de la campaña de la otra candidata dentro de su propio partido? ¿Se habrá dado cuenta de la fragilidad de la ventaja de cinco mil votos sobre la oposición de la que presume como viabilidad de su candidatura o habrá entrado en la realidad de que ésta es una campaña atípica con otras variables distintas de las que estuvieron presentes en otros años?

Preguntas, sin conjeturas.

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