
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Nota editorial: Para el siguiente escrito, he consultado varias personas, todas del Partido Popular, de todos los niveles. Puede haber variantes en la apreciación de los hechos, pero el relato es verdadero. Todas las fuentes son confiables.
He estado temiendo que la historia que les voy a contar a continuación, fuera cierta. Pero ha sido corroborada por varias fuentes que no están de acuerdo con lo acontecido y creen que aunque el resultado final es lo correcto, hay que estar pendientes en adelante de lo que pueda pasar.
Los partidos políticos, en el nivel central, necesitan ganar u obtener la mayoría de votos en cada evento electoral debido a que de eso depende que se tome el poder o se pueda retener. Vega Baja es importante como pueblo, como parte de los distritos representativos y senatorial de Arecibo y por su población, para ganar y ocupar los cargos por acumulación, el comisionado residente y el poder ejecutivo.
Retener el gobierno municipal de Vega Baja por Marcos Cruz Molina ha representado una extensión del poder estatal no concedido a su partido pues permite que se hayan manejado muchos recursos beneficiando personas y entidades de fuera de Vega Baja supuestamente a cambio de servicios. A base de esa premisa, el Partido Popular a nivel central trató de persuadir a la candidata que madrugó a Marcos Cruz, ésta anunciando, radicando y completando su candidatura en tiempo récord y con mucha más anterioridad.
Marcos Cruz, personalmente y a través de empleados y funcionarios públicos, descansaron en la teoría de que ella no cumplía el término jurisdiccional de tiempo residiendo en el municipio de Vega Baja, aunque evidentemente reconocían su presencia desde hace años. Con la ayuda del Comisionado Electoral Estatal y otros funcionarios de alto desempeño, se hizo llegar a la Junta de Candidaturas una queja anónima en tal sentido con el que se confrontó a la candidata, sin previo aviso de que discutirían ese asunto, como para descalificarla tipo blitzgrieg.
La queja anónima la presentó Marcos Cruz Molina, quien no quiso hacerla bajo juramento porque obviamente, cometería perjurio. Afortunadamente, la Junta de Candidaturas, en un acto de justicia y nobleza, recibió el testimonio y la prueba de residencia que le sometió la vegabajeña Madeline Pichardo y su impugnación, carente de méritos, fue desestimada. Pero no solo pasó eso sino que también fue certificada por el PPD.
A petición, la misma Junta recibió el expediente del otro candidato que ese mismo día había completado, el alcalde Marcos Cruz Molina. Cuando lo revisaron, notaron que faltaba la certificación de cumplimiento con el Contralor Electoral. Desde hace algun tiempo habíamos advertido sobre la importancia de este asunto, pero el alcalde omitió ese requisito. Aparentemente, el Comisionado Electoral, Antonio (Toñito) Cruz, había informado cumplimiento, pero no era verdad, por lo que procedieron a descertificarlo o concederle una certificación provisional sujeta a que la Oficina del Contralor Electoral informara que estaba en cumplimiento. Cruz, del mismo apellido, pero sin relación de parentesco, favoreció a Marcos Cruz porque era incumbente en reelección.
Marcos Cruz Molina había sido notificado de que su deuda era final y firme y estaba al cobro, pues el término jurisdiccional para pagar o pedir reconsideración ya había expirado. Anteriormente en las veces anteriores a la pasada elección de 2020, el había contestado las notificaciones y había logrado, luego de presentar los documentos de ingresos y gastos correspondientes a las elecciones en sus cuentas individual como candidato y la del Partido Popular local, que le aceptaran sus defensas a dichas objeciones. Su continuo incumplimiento prendieron bombilla roja sobre sus informes.
No obstante, los informes incompletos para la campaña de 2020, su falta o pobre asesoramiento legal, insuficiencia y negligencia en presentar documentos fehacientes de corrección, prepotencia y obliterar como si no existiera la Comisión Electoral, le autoprivó de una reconsideración. Por su perversidad, fue multado en una cantidad igual a la que no proveyó información correcta y admisible en derecho y la deuda completa se puso al cobro, la que debe pagar en su totalidad, sin derecho a reconsideración ni apelación.
La Junta le concedió hasta hoy martes a las 12 de mediodía para que presentara una certificación de cumplimiento. El llegó antes de las ocho de la mañana y salió cerca de las once de la mañana en la Oficina del Contralor Electoral. Allí suscribió un plan de pagos de la deuda y la multa, adelantando el equivalente a un diez por ciento en el momento.
De conformidad a ese acuerdo, renuncia a cualquier derecho que pudiera tener sobre el procedimiento, por lo que deberá cumplir con su plan de pagos porque la deuda puede ser ejecutada sobre su salario o sus bienes inmuebles o muebles, además que si falla al cumplimiento pactado, no podrá ser certificado para ocupar ninguna posición electoral ni gubernamental.
La solicitud de reconsideración que traía bajo la manga, es un recurso que se conoce como académico o inoficioso. Es un blablablá para jugar el juego político como víctima. Pero el sonido del tic tac llegó a detenerse desde antes que se diera cuenta que ya no lo iban a seguir cargando como si fuera un niño, en San Juan ni en Vega Baja, porque la depreciación lo alcanzó.
Creo que Madeline le va a ganar en las primarias, pero si ella no fuera la candidata del electorado popular, el PNP tiene oportunidad de volver al poder en las elecciones en Vega Baja.
Ya él no es candidato del pueblo ni la única opción de todos. Yo creo que ni opción es. Ha hecho demasiados enemigos políticos y otros que no confían en la costura que se le ve, la cual ha sustituido a la persona proba y responsable, de cuero firme, que antes conocieron. Para muchos antes no habían alternativas, pero éstas han aparecido y sin duda, son apetecibles para el que piensa en el futuro de Vega Baja.
