
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Ayer el director de campaña del gobernador Pedro Pierluisi, Edwin Mundo expresó que en Vega Baja había primarias. Eso significa que más de un candidato a alcalde con sus respectivas planchas han radicado sus respectivas candidaturas.
Cuando publican las radicaciones del día en Vega Baja en la página Partido Nuevo Progresista Puerto Rico, aparece Evelyn Meléndez Marrero como candidata a alcaldesa con doce de trece legisladores municipales y Nixon Rosado con un solo legislador municipal. Hay varias versiones para ese retrato de mal estado del Partido Nuevo Progresista en Vega Baja.
Primero, les he dicho anteriormente que el Presidente del Partido Nuevo Progresista en el nivel local, Melvin Carrión, no pudo radicar su anunciada candidatura debido a un accidente cardiovascular hace unos meses, pero se quedó como representante propietario del partido. Nunca convocó a una asamblea de partido ni presentó su renuncia ni plan alguno para reorganizar el Comité Local. Una vez se desconoce si pudiera rehabilitarse para estar listo como candidato, la Vicepresidenta Evelyn Meléndez Marrero lo comienza a representar en las actividades oficiales. La comunicación con el Presidente Carrión se interrumpe a pesar de las múltiples instancias de Evelyn con la familia de Melvin Carrión.
Una vez Evelyn asume las responsabilidades que le corresponden como responsable de la facción política por acuerdo, comienza una lucha de poder en el PNP. El vicepresidente varón, responsable de la parte electoral por acuerdo, no asume sus responsabilidades pero forma parte de unos supuestos defensores del partido para, por lo bajo, buscar un candidato que sustituya a Melvin Carrión. Un grupo de penepeístas se fijan en Evelyn y al ella informar su disponibilidad, comienzan a demonizarla, llamándola traidora, cuando en realidad estaba siendo la salvadora de ese inmenso vacío que había con la condición de Melvin Carrión y ante la ausencia de voluntarios y la incapacidad de ese grupo para encontrar una persona voluntaria para asumir la candidatura de alcalde.
Nixon Rosado se hizo voluntario la última semana para postularse como precandidato a alcalde. Para los que no saben quien es, reside en el barrio Puerto Nuevo y no parece tener trayectoria de servicio en el nivel local, pero es un activista de los veteranos y un llamado miembro de la «delegación extendida» de la Delegación Congresional elegida en las pasadas elecciones cuya labor concluye este año. Posiblemente por lo inusitado de su decisión, solo aparece postulando un candidato para legislador municipal, cuando Evelyn Meléndez Marrero alcanzó a postular doce. El decimotercero era precisamente Nixon Rosado que desertó de las filas de la candidata penepé para formar su propio grupo y su propio interés personal y posiblemente de algún grupo detrás de él.
En resúmen, esa es la situación del lado azul en Vega Baja. Es obvio su efecto divisionista en la política del lado azul en Vega Baja. Igual que en el lado rojo, no hay consenso ni unidad. Curioso es que en ambos lados, los candidatos fuertes y más responsables son mujeres.
¿Qué va a pasar en el PNP de Vega Baja?
Por lo bajo se dice que Nixon es el candidato de los jerarcas estatales el Partido Nuevo Progresista para proteger su labor en el invento de la «delegación extendida» cuyos frutos, como los de los delegados elegidos para luchar por la estadidad está en una hoja en blanco, con problemas entre ellos por renuncias, despidos, poca acción, gastos para el estado y con ningún resultado tangible. En el caso de Nixon, es un nombramiento honorario, que no tiene obligaciones legales y si se le reconoce algun mérito, no se está haciendo público. Tampoco sabemos la hoja de servicio de vida de él en beneficio de instituciones locales o gobierno. Sólo sabemos que como veterano, defiende su clase.
Si en realidad interesa que su candidatura sea valorada por el pueblo penepé primero y luego por el pueblo, es necesario que se conozca quién es, que ha hecho y cuáles son sus pensamientos para servir a Vega Baja. La otra candidata ha sido puntual en la defensa de su partido y de dar el paso correcto para que su partido no quedara sin representación pese a la obstrucción de otros que creyéndose dueños del partido, se le pararon de frente para no dejarla pasar.
Si esos son los que favorecen a Nixon y le han dado la espalda a Evelyn, no hay duda que nuevamente, los penepeístas vegabajeños, los que queden después de la debacle electoral de la última década, no quieren que su partido vuelva al poder en Vega Baja. Conozco eso muy de cerca por experiencia histórica ya que en el pasado esas divisiones llevaron a nada hasta 1976 y luego en 2004, cuando el PNP fue mayoría en nuestro pueblo, perdiéndose catastróficamente desde 2012 hasta el momento.
El Partido Nuevo Progresista en Vega Baja no tendrá oportunidad ninguna si estos personalismos y repetido discrímen contra la mujer no se supera en esta etapa de primarias.
