
Por Vivian Raquel Jiménez
Mi Rey Mago favorito siempre fue mi papá. El se vivía este día con una ilusión tan grande. Luego cuando comenzó a personificar a uno de los Reyes Magos, era un compromiso tan grande, porque ver a los niños emocionados, ilusionados, vivir con esa inocencia tan maravillosa esta festividad llenaba su corazón. La Fiesta de la Epifanía era un acontecimiento y así siempre la vivió.
Lo comparto porque muchas veces con nuestras situaciones y circunstancias olvidamos la importancia de ese niño que vive en nuestro corazón. No importa cuan mayor seamos, vivamos siempre este día con alegría. Abrazo apretao. ¡Felíz Día de Reyes!
