
Por Santiago Martín
El vaticinio electoral es una ciencia, no se equivoquen. No se hace a base de caras lindas ni triunfos pasados, es un análisis basado en múltiples factores. Tomemos un ejemplo. El ex-presidente Trump las gana todas dentro de su Partido Republicano, pero las pierde todas en las cortes. En algún momento lo sacarán de la carrera política por medio de los tribunales. Así que ahí tienen mi primer vaticinio. El otro problema de la nación es Biden, pero con su ñeñeñe y aparente deterioro mental, quizás una situación de salud no le permita ser el candidato. El turno puede ser para una mujer, pero hay demasiados hombres machistas en aquella cultura americana. Mi segundo vaticinio es que ni Trump, ni Biden.
En Puerto Rico, está la pugna Pierluisi-Jennifer. El de los chavos es el hombre, el de las complicaciones con todo es Jennifer. Pierluisi no es el mejor, pero es el más consistente. La chismosita y show-off no le gana. Ese es mi tercer vaticinio.
Cuarto vaticinio. En Vega Baja, descarten que un tercer partido gane las elecciones. En las primarias está el ganador. Y solo veo posibilidades para tres. A Nixon, el apellido de presidente y su interés por lo de fuera de Vega Baja, no atrae mucho. Y siendo un señalado de dedo que no puede montar su propio equipo de legisladores municipales, no tiene futuro como líder. Podrá tener títulos y nombramientos pero es solo One Man Army. Sin pelotón.
Tres nombres hay para ganar. El que más recursos y también debilidades tiene es Marcos Cruz. La jóven abogada y sicóloga Madeline es la de más alta educación y empuje, si recibe el favor de los populares y de los que no lo son, sería la de mayor probabilidad. Pero tiene que ganar las primarias. Evelyn es el tajo de las elecciones si su rival fuera Marcos Cruz. Quinto vaticinio, la línea es la Pichardo, el tajo es Evelyn.
Nadie me creía en el 2004 cuando dije que el PPD perdería. Y cuando vaticiné que Edgar no terminaría su mandato, que su sucesor sería por corto tiempo y que Marcos estaba sólido en 2012.
He dicho.
