
Por José L. Ayala
Durante el último año de cada cuatrienio hemos visto como los alcaldes comienzan a poner primeras piedras, letreros y hasta comienzan obras que llevan mucho tiempo prometiendo o que surgieron de último minuto porque les apareció el dinero o alguna agencia le aprobó luego de un largo tiempo de gestión.
Estás cosas pueden pasar, claro que sí pero ver las cantidades de proyectos que se generan en ese último año, da mucho que pensar. Será que utilizan la gestión pública para la politiquería barata…
Eso me recuerda el famoso oro negro (brea), que siempre salía en los tiempos de política y muchos alcaldes fueron criticados por embrear solo en ese último año de su cuatrienio. En fin, la obra pública se diseña para realizarse en todo el año, claro, hay sus situaciones con permisología, identificación de fondos, aprobaciones de agencias, etc que pudieran retrasar los proyectos, pero es curioso ver como de la noche a la mañana surgen tantas aprobaciones, liberaciones de fondos y comienzo de proyectos que da mucho que pensar.
El pueblo no es bobo ni mucho menos neófito sobre cómo se mueve la politiquería en estos tiempos. Ahora les pregunto yo, será una coincidencia o será planificado para utilizar la gestión pública y comprar votos. Juzgue usted…
