

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Hace una década, Madeline Pichardo Riestra, se rapó la cabeza para solidarizarse con una causa de una amiga que había perdido el pelo con su tratamiento con quimioterapia. Ayer domingo se apareció en el parque de la Barriada Sandín para cooperar con la causa similar «Unidos por Amor» a favor de la jóven Elian.
No solo hizo acto de presencia sino que fue invitada a participar de un juego en el cual su equipo improvisado que le llamaron «Las Pichardo» ganó el juego. Sorprendió a todos no solo su parte humana sino su desempeño excelente en el deporte y su compartir alegre con la comunidad, que incluso le prestó ropa deportiva y unos ganchos para que pudiera jugar en una participación improvisada pero exitosa.




