
La Nueva Era del Partido Popular (2011)
por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Nota del editor: Escrito y publicado en el Diario Vegabajeño de Puerto Rico el 25 de febrero de 2011, analizando la política en aquel tiempo cuando aun Marcos Cruz no era alcalde y apenas iba a juramentar su cargo como presidente del PPD en Vega Baja. Mis palabras son genuinas sobre cómo interpretaba los nuevos tiempos de entonces. Ahora no pienso lo mismo de Marcos Cruz Molina y creo que podemos estar en los albores de otro cambio.
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El Partido Nuevo Progresista en Vega Baja ha fracasado en las tres ocasiones en que ha tenido el poder en Vega Baja. En 1976, obtuvo la Asamblea Municipal, de los cuales quedan aun dos de sus entonces miembros en la política partidista y ocupan puestos en la actual Legislatura Municipal. Yo sé que hicieron muchas cosas buenas, pero no se les recuerda históricamente con aprecio porque fueron ensombrecidos por la figura carismática del líder entonces joven y popular Luis Meléndez Cano, el liderato de un Presidente de la Asamblea Municipal sin aspiraciones futuras y unos asambleístas municipales que eran buenas personas, pero sin proyecciones.
Este no solo renovó como alcalde cuando los penepés ganaron, sino que nunca, en su incumbencia de treinta y dos años, perdió elección alguna. Bastaron cuatro años para que en 1980 el Partido Popular retomara el poder total. En 2004 volvieron a ganar, pero esta vez para establecerse por dos cuatrienios, los cuales terminan en enero de 2013. Difícilmente, después de una administración tan deficiente, sin mencionar los casos criminales investigados y por investigar, el liderato del PNP pueda volver al poder en Vega Baja. Del futuro, desde luego, no podemos asegurar nada.
La razón principal es el alcalde Edgar Santana Rivera, quien no tenía la capacidad ni desarrolló destrezas para administrar con honradez y eficiencia. pero la razón secundaria es que el liderato remanente no lo evitó, ni lo subsanó. Tendrían que venir otras personas confiables para que el pueblo inteligentemente decidiera elegir un sucesor o sucesora de Edgar Santana para el cuatrienio de 2013-2017. Por mi parte, mi instinto y la información que conozco me lleva a concluir que ni siquiera el actual alcalde terminará el cuatrienio, por lo que descarto una reelección de Santana.
Si el Partido Nuevo Progresista no tiene posibilidad, la oportunidad es para el Partido Popular, pues no hay otros partidos, a este momento, con oportunidades electorales. Allí, Marcos Cruz Molina se ha ido despegando con méritos propios.
Sufrió el traslado inmoral que le hicieron los politiqueros del Departamento de Educación en connivencia con la Oficina Distrital y la Oficina Directoral de Vega Baja para distanciarlo físicamente de su pueblo. Regaron información falsa sobre alegadas preferencias sexuales y hasta de una supuesta relación ficticia de matrimonio. También, su compañera de partido en la Legislatura Municipal y rival para la posición de Presidente, Dorián Gaetán, le aguó la celebración de triunfo y de unidad prometida anteriormente al hacerle un espectáculo público inapropiado frente al Comité Local. Luego dijeron que, acabando de tomar posesión del edificio, que este tenía deudas de alquiler, energía eléctrica y agua (por poco dicen que hasta de cable y gas).
Pese a toda esa presión emocional y sicológica, vimos a un Marcos «pasando la página», como él mismo dice, con una resignación transformada en ideas nuevas o renovadoras para cada día de su futuro político y mejor aun, para recoger los pedazos de esta nefasta administración y comprometerse con sus seguidores y con el pueblo en una fiscalización que ha sido efectiva y propiciadora de investigaciones de distintas agencias estatales y federales. Además, ha mantenido a la prensa bien informada, con documentos y hechos corroborables y grandes verdades que de otra manera no se hubieran sido posible saber. Varias de las portadas y noticias más importantes de Vega Baja han surgido de declaraciones que él mismo ha dado.
Recientemente le llamé para indagar si sabía datos de un informe anual que prepara una compañía privada sobre las finanzas del Municipio de Vega Baja y que se conoce como «Single Audit». Por muchos años, al cierre del año fiscal, Vega Baja ha cerrado con déficit. Esperaba que con los recortes, suspensión de proyectos, cambio de planes económicos y todas las medidas obligadas que se han tomado por la administración, hubiéramos terminado al menos con balance en cero, o sea, sin déficit ni superávit.
Me sorprendió la precisión conque me brindó las cifras comparables entre el pasado año y el presente, lamentándose de que el déficit este año es nuevamente recurrente en más de siete millones. Pero eso no es todo, tal parece que lee todo lo que cae en sus manos y se orienta legalmente con abogados y especialistas competentes porque sus contestaciones a mis preguntas -y a los demás periodistas de los medios- siempre son contundentes y bien informadas.
Creo que si un político o funcionario vegabajeño sabe de su pueblo, ese es Marcos Cruz Molina. Es tal vez, hasta el momento, la persona mejor preparada para ser alcalde. Su interés por la historia (que de hecho, es la materia que enseña en el sistema público de educación), su carácter afable y respetuoso, su conocimiento y aun mejor, su sed de conocimiento, son algunas cualidades positivas a su favor. Cumple su capacidad lo que está haciendo en el Comité Local del Partido Popular y la manera en que está organizando a su partido, sumando adeptos cada día e integrando personas que en el momento del fragor político no estaban a su lado.
Marcos Cruz es prácticamente la única voz fiscalizadora en Vega Baja. No solamente lo hace dentro de sus funciones en la Legislatura Municipal, radicando inteligentes y prácticas medidas de investigación y orden, sino que también expone con mucha responsabilidad a los medios su visión de los problemas locales.
En los cinco años que hemos estado publicando El Diario Vegabajeño, nadie nunca nos ha traído una queja escrita o verbal real sobre la conducta de Marcos Cruz. Los ataques a su persona que hemos recibido en la redacción han sido meros chismes o producto de terceras personas que han lanzado bolas de nieve que han rodado hasta nuestro conocimiento, que hemos investigado y que hemos podido constatar que no tienen fundamento.
Nunca había visto a ningún político que jurara su cargo tanto tiempo después de haber sido elegido sin que hubiera un impedimento legal para hacerlo. Por tradición, a los políticos les gusta el figureo más que la acción, pero tal parece que Marcos Cruz trae un nuevo y buen estilo y a empezado al revés de la costumbre. En el lenguaje de justicia y orden, representa hacerlo correctamente. Dice mucho de su interioridad y de una honestidad e integridad personal en sus ejecutorias que no habíamos visto hace mucho tiempo en los políticos locales. Eso augura una mejor competencia para la carrera a la alcaldía de Vega Baja si los electores toman las cualidades personales.
La consecuencia para los populares que quieren que su partido gane es que tienen que unirse a Marcos. Los penepés, por su parte, aun tienen tiempo para seleccionar a una persona competente para que pueda presentar alternativas para Vega Baja. Un buen alcalde y una buena administración no es cuestión de partidos, sino de integridad personal.
Mientras tanto, la noche del sábado, en que se celebra una gran actividad, no debiera ser la del juramento y reinauguración del Comité Local del Partido Popular Democrático, sino la de recoger los frutos cosechados y el comienzo del siguiente arado.
