
Segunda Parte: El marco de la naturaleza
Vega Baja es un pueblo afortunado por su bien dotada naturaleza en poco espacio relativo. Adrián Santos Tirado escribió en 1987 que era uno de los pueblos del área norte central con más recursos naturales y que eso le había rendido en el pasado y en el presente importantes beneficios en varias áreas de su desarrollo como pueblo (Vega Baja, su historia y su cultura, 1987). Véase escrito.
Como muchas partes del mundo, la gravedad hace que el agua baje de la parte montañosa a la vega. Todo ese entorno tardó millones de años en formarse ya que se estima que todo lo que es Vega Baja y Puerto Rico estaba bajo el mar. Por eso, es usual encontrar fósiles de animales marinos en nuestras montañas, cuevas y cavernas y un sistema superficial y bajo tierra de ríos y corrientes de agua, con animales, minerales y plantas de toda clase que sobreviven a lo largo y lo ancho de nuestro territorio.
Aunque usualmente no sabemos de la variedad y las rarezas de vida que están en distintas partes de Vega Baja, alguna de esa vida la encontramos en nuestros hogares, jardines, talitas, sembradíos, cuerpos de agua, extensiones de tierra, aun las que no dedican al cultivo.
Lo más impresionante para los seres humanos es cómo los que nos precedieron pudieron sobrevivir sin lo que consideramos esencial para nosotros hacerlo. Consideremos que no había sistemas de comunicación como teléfono, telégrafo, televisión, radio, computadoras ni sistemas de transportación para trasladarnos de un lugar a otro aun dentro de nuestro propio municipio.
La vida parece que era aburrida ante los ojos del ahora, con poco alimento y poca sanidad, pues aun cuando pudiera haber el conocimiento, no habría medios de adquisición para las personas que en toda su vida quienes tampoco nunca saldrían de su entorno, su barrio o su pueblo. Los menos podrían recibir una educación mas allá de los primeros grados y otros, permanecerían analfabetos el resto de su vida por no tener ni esa oportunidad.
Aun con esos recursos faltantes, creo que la abundancia de agua en todo el territorio de Vega Baja ayudó a los residentes. Y no ser un lugar seco, donde abundan los árboles de todo tipo que crecen silvestremente, fueron factores que permitieron crecer la población y aun lidiar con las situaciones que causaban las enfermedades aniquiladoras.
Otro factor fueron las tierras fértiles, que permitían crecer las cosechas y alimentar a los vegabajeños de todos los tiempos.

Los ríos Cibuco e Indio
Los ríos Cibuco e Indio están ligados a la vida de este pueblo. Lo sabían los aborígenes pues centros de residencia como el encontrado en El Paso del Indio en el barrio Rio Abajo, confirman la fortuna de tener un cuerpo de agua cerca con el cual sobrevivir.
También lo sabían los colonizadores porque en sus leyes tenían dispuesto como uno de los requisitos que el establecimiento de los poblados tenían que tener al menos un río al oeste de donde se pensara establecer. El centro de Vega Baja se estableció al este del Río Cibuco, contrario a lo dispuesto, pero tenemos que recordar que hubo un desacuerdo sobre dónde se establecería el poblado de La Vega y finalmente se ubicó oficialmente en 1775 en lo que es Vega Alta, antes que Vega Baja y debe haberse de alguna vez acordado que habría un Vega Baja, pendiente de su oficialización.
El Río Cibuco proviene del sur este, nace en Corozal y corre por tres pueblos. En otros tiempos contenía minas de oro, donde fueron sometidos los aborígenes hasta agotar el recurso. En todos los tiempos ha sido importante para la hidratación de los frutos y cultivos y como principal recurso de agua para la vida humana. También, en el tiempo de la Central San Vicente, sus aguas lavaban el producto en la industria local de la caña.
El Río Indio evoca la presencia de aborígenes a sus márgenes. Aparece anteriormente en documentos y libros históricos como Rio Rublo (posiblemente por un apellido de un dueño de terrenos) y Río Morovis, porque proviene del pueblo con ese nombre, al sur de Vega Baja.
Aguas

La mayor cantidad de agua se encuentra al norte de Vega Baja, en el Océano Atlántico. Es agua que no se puede tomar, pero se usa para recreación, competencias y para pesca recreacional y deportiva. El ella hay varias playas, siendo la Puerto Nuevo la más accesible, segura y famosa.
El cuerpo de agua más caudaloso y extenso, aparte de los ríos son la Laguna Tortuguero, la única natural de Puerto Rico de agua no salada pues los demás son depósitorios construidos y luego la Laguna Rica, “Chica” o “Chiquita” como también se le llama. Ambas están en el barrio Algarrobo. La Laguna Tortuguero ha ido aumentando su contenido de sal al mezclarse con agua marina por distintas razones naturales y artificiales.
En el barrio Puerto Nuevo se encuentra la Laguna Quintín Valle llamada también Laguna Puerto Nuevo, la cual fue afectada por la construcción de las urbanizaciones San Demetrio 1 y 2 pero recientemente se le devolvió la posibilidad de navegación al limpiarse su vegetación.
Manantiales
Los “ojos de agua” o manantiales son comunes en Vega Baja. El más famoso y concurrido es el de la comunidad que lleva ese nombre y que está al norte de la Carretera Número Dos y al oeste de la Avenida Angel M. Ciordia. Ese manantial ha sido adoptado por la comunidad que lo vigila y mantiene limpio y cuidado. En la crisis de los huracanes Irma y María en 2017, sirvió de fuente natural de agua limpia y segura a todo el que carecía del flujo del líquido. El baño en esas aguas es seguro pues es agua de lluvia que por medio de canales naturales de piedra desde la montaña cae por gravedad.
Ha habido otros manantiales famosos de tiempo en tiempo en varios lugares de Vega Baja debido a la abundancia de agua natural en todo nuestro territorio. Actualmente es también concurrido el manantial de Tortuguero que está ubicado al este de la carretera 878 conocida como Avenida Luis E. Meléndez Cano. El Ojo de Agua de Algarrobo se inicia en el lugar mencionado y discurre hasta llegar a la comunidad Los Naranjos y de ahí pasa a depositarse en el mar, por Cibuco.
Playas
La definición de playa de acuerdo a la Real Academia Española es una ribera del mar o de un río grande, formado de arenas en superficie casi plana. Una playa contiene generalmente una orilla. En ese sentido, Vega Baja tiene más playas que la más conocida que es la de Puerto Nuevo a la que por ignorancia y uso le llaman Playa de Vega Baja y así está en muchos mapas e información documental.
No hay uniformidad en los nombres de las otras playas vegabajeñas dentro de la costa con el Océano Atlántico. Tal parece que la descubren e informan más para fines turísticos y comerciales de nuevas construcciones que para el disfrute de los ciudadanos comunes. Pero hemos encontrado algunos nombres y ubicaiones de los que conocíamos y otros que son nuevos para nosotros.
Estamos acostumbrados hablar de la Playa de Vega Baja, refiriéndonos a la de Puerto Nuevo, pero la realidad es que hay mucho más. La costa de playas de Vega Baja de este a oeste colinda con los pueblos de Vega Alta y Manatí. Significa que más allá del Río Cibuco y cerca a la Playa de Cerro Gordo hay una franja de playa que queda precisamente en el barrio Cibuco norte, cuyo nombre no lo sabemos. A su noroeste, está la Playa Garzas, que se le llama así por el islote en que se encuentra, luego en ese mismo orden está la Playa de Cibuco, que también se le llama Punta Cibuco. Hay una franja que pasa al norte de la finca Jiménez y del sector Maisabel que usualmente se reconoce como Cibuco aunque no queda dentro del barrio y pertenece al barrio Puerto Nuevo. Luego de Puerto Nuevo, la próxima es Callada Beach, la que colinda con el Puerto de Tortuguero o como se conoce hoy día, Playa Los Tubos de Manatí.
Quebradas
Hay una quebrada que le da el nombre al barrio Quebrada Arenas y aunque no veamos mucho la quebrada ni las arenas, esos dos elementos están ahí, a pesar del tiempo. Pero hay muchas más a lo largo de todo Vega Baja, especialmente en el área montañosa donde el agua de lluvia va cayendo por gravedad y llevándola a distintos destinos por canales o senderos angostos.
Otra de ellas es la de nombre Hicotea, que pasa paralela a la Carretera 155. Su nombre proviene de la lengua aborigen, lo que puede significar la presencia de otras culturas históricas en el área que le dio su nombre. Es una especie de una tortuga de rio comestible a la que también se le llama jicotea.
Adrián Santos Tirado menciona otras quebradas de la historia como “Pasto, que va al norte y termina en un sumidero…la de Murciélagos, que corre al oeste y la de Miradero al este, que desaguan en el Río Morovis (Indio)”.
Aguas subterráneas
De acuerdo a estudios que se han hecho, nuestros cuerpos de aguas permanentes como la Laguna Tortuguero, se nutren de manantiales de aguas subterráneas más que por el efecto de la lluvia. En la parte norte de Vega Baja, aun en la zona urbana llamada barrio Pueblo, el nivel freático por la presencia de estas aguas está bastante cerca de la superficie, lo que permitía en el pasado que todas las casas pudieran tener sus pozos de agua. Estos pozos en ocasiones tenían una “caja de agua” (cisterna) donde se acumulaba el agua para tenerla disponible siempre o se hacía una excavación en la tierra, generalmente redonda para que el agua siempre saliera a la superficie y se pudiera recoger en un envase con una cuerda. Algunos de estos pozos y cajas aun existen y se pueden visitar en Museo Casa Alonso, Museo Casa Portela y en el estacionamiento de la farmacia CVS. Este último pozo mencionado es de la primera década del Siglo XX y brindaba agua a los trenes que pasaban por su lado para provocar el vapor que producido por el carbón, permitía la fuerza del movimiento de los “caballos de hierro”.
Nombres forjados por nuestro ambiente
Algunos de nuestros barrios, sectores y comunidades tienen sus nombres relacionados con las aguas, lo que revela la importancia histórica de este recurso natural primario.
Los nombres de los barrios Almirante Norte y Sur, Puerto Nuevo, Quebrada Arenas y Río Arriba y Abajo se relacionan con el agua de mar o el agua dulce del municipio.
En Algarrobo, Ojo de Agua y Vega Baja Lakes.
En Almirante Norte, Los Chorros.
En Puerto Nuevo, Poblado Playa, Urb. Chalets de la Playa, Urb. Villas de la Playa, Urbanización Valle Mar y El Lido. El nombre de esta última urbanización, Lido, se define por el Diccionario de la Lengua Española Espasa Calpe, edición de 2005 como una faja estrecha de arena o tierra que separa una laguna del mar. De acuerdo a los mapas aéreos, la laguna Quintín Valle (o Puerto Nuevo) queda al sur y el Océano Atlántico al norte, por lo que ese pudiera ser el origen del nombre.
Frutas y siembras
El nombre oficial de nuestro pueblo es “Villa de Vega Baja del Naranjal de Nuestra Señora del Rosario” de acuerdo a un documento suscrito en 1809 por Manuel Negrón, uno de los principales oficiales gubernamentales designados como Teniente a Guerra por Vega Baja. Eso significa que se cosechaba en gran cantidad la naranja dulce o la agria, traída del sur de España desde China por la Ruta de la Seda en Africa. Esa historia nos lleva a uno de los cognomentos de Vega Baja.
El otro, como hemos dicho anteriormente, es el de “Pueblo del melao-melao”, siendo este producto de la miel de la caña de azúcar que se producía en Vega Baja de tal calidad que tenían que repetir el nombre del melao para distinguirlo de los demás que pudieran estar en el mercado.
Hay una teoría que esbozó en vida el educador Ramón Martínez Sandín en el sentido de que la frase de melao-melao se decía para distinguirlo de la miel que producían las abejas, pero no hemos encontrado base histórica que derrote la calidad del melao como la razón del decir de los vegabajeños y otros con la fuerza de la repetición de la palabra melao para darle intensidad a la afirmación de la calidad. Aun así, sabemos que había ese cultivo de miel abejuna en nuestro territorio.
Además de la naranja y la caña de azúcar, encontramos otros cítricos, palmas de cocos, frutos menores y a nivel doméstico granos como arroz, habichuelas y otros productos.
A nivel industrial, los terrenos de la caña se acondicionaron para que se pudiera sembrar arroz, cultivo que eventualmente fracasó por razones económicas. También, hubo cultivo de setas en el antiguo granero de la Central San Vicente, piñas en Almirante Norte, café en Pugnado Afuera.
Anteriormente, las arenas blancas o silíceas, que se encontraban en el barrio Algarrobo, se utilizaban para fabricar lozas, botellas de cristal y otros usos. Algunas urbanizaciones e instalaciones deportivas de Tortuguero se construyeron sobre depósitos de estas arenas.
Cerca de ese lugar, habían sembradíos de Parcha, la cual se vendía en la Carretera Número Dos por unos hermanos, hasta su desaparición.
Nombres sobre nuestro ambiente originados por el mundo vegetal
Algunos de nuestros barrios, sectores y comunidades tienen los nombres de árboles frutales u ornamentales, de palos o matas de nuestra flora como Algarrobo y Ceiba. En las comunidades, encontramos nombres que tienen que ver con la agricultura y sus productos.
En el barrio Algarrobo, se encuentran comunidades como Urbanización La Arboleda.
En Almirante Norte, Acerolas I y II y Las Piñas.
En Cabo Caribe, Los Naranjos, Cayure y Urbanización Las Flores.
En Ceiba, Santa Rosa.
En Pugnado Afuera, Colombo Piñas, El Palmar, Las Granjas, Villa Pinares.
En Pugnado Adentro, Palmarejo y Los Turpiales.
En Río Abajo, Los Húcares, Monte Verde, Vista Verde y Veredas.
En Yeguada, Los Almendros y Palma Real.
Hay otros aspectos de la naturaleza que nos dan ese maravilloso marco de nuestra existencia. La fauna, desde las aves, los animales de ganado terrestre y los de mar, microscópicos y visibles nos permiten hacer muchas cosas que al tener este ambiente a nuestro alrededor, que nos da vida.
