
El escalamiento del Museo Casa Portela me ha producido un inmenso dolor. Ver el antes y el después de tan horrible crimen me ha impactado enormemente. Más aún porque cuando uno comienza a utilizar los pinceles e impartir colores sobre un lienzo y siente el verdadero amor por el arte, sin importar cuán insignificante otros piensen que es tu trabajo, esto causa más dolor aún.

Tan reciente como este martes 12 de marzo, visite el Museo Casa Alonso para el reconocimiento a las Damas Destacadas del 2024, y tuve la oportunidad de ver y fotografiar esta obra antes de que fuera dañada de esta forma tan cruel y violenta y que nos causa tanto dolor y sentimientos negativos a los amantes de arte al ver dañada una obra tan querida por todos los vegabajeños.
Y me pregunto: ¿Qué pasó y por qué se permitió que esto pasara?
Yo no entiendo como se pudo violentar un área que teniendo tantas cosas de valor no se haya detectado la entrada de personas en un área restringida. El sistema de cámaras, vigilancia y las ¿alarmas estaba todo en funcionamiento? Hay controles internos con alguna compañía de seguridad contratada por el municipio que brinde estos servicios y mantenga contacto con la policía municipal o estatal en caso de que detenten la intromisión de personas ajenas a la dependencia fuera de horas laborales.
Surgen dudas al respecto y son más los que se están preguntando si esto es coincidencia, mano criminal, una mera expresión de trastorno mental de una o más personas o quizás una mera protesta contra lo establecido. Muchas dudas, rumores y comentarios se escuchan en cada esquina de nuestro pueblo. Cada cual tiene una opinión distinta y todos se convierten en expertos en seguridad pública, pero la conclusión o pregunta sigue siendo la misma: Como, por donde entraron, ¿y la alarma, no sonó?
De lo que sí estoy segura es que el protocolo de seguridad no está claro y no se sigue a cabalidad. ¿La alarma estaba activada?, mejor aún, ¿esa alarma está en funcionamiento? y si no está en función, ¿hay un protocolo donde se indique el procedimiento a seguir? Mínimo yo esperaría que exista un procedimiento escrito de los pasos a seguir de cómo se ejecuta el proceso de seguridad y vigilancia de una dependencia del municipio donde se encuentran cosas de tanto valor.
La seguridad de un pueblo no solo se basa en la cantidad de efectivos que yo como Primer Ejecutivo de un pueblo tenga a mi cargo. Parte de esa seguridad depende de con qué seguridad cuentan las dependencias, protocolos, procedimientos, adiestramientos, asistencia técnica y seguridad alterna (agencias certificadas en alarmas, cámara y asistencia) para proteger nuestras dependencias y a nuestros ciudadanos.
Por lo que he podido observar en fotografías y lo que estiman que es el costo de reproducción de los daños, $70,000.00, esto es un acto criminal de alto perfil, que pudo ser detectado a tiempo si se hubiese tenido el equipo necesario para hacerlo. ¿Estaba la alarma funcionando?
Atentar contra la cultura y la historia de nuestro pueblo, independientemente quien lo realice, nos da a entender que no estamos conscientes de la falta de valores y concientización de quienes somos y cuán grande es nuestra cultura vegabajeña.
Ver solamente el antes y el después, la magnitud del acto perpetrado contra el hermoso mural simplemente hizo que brotaran lágrimas de mis ojos. Solamente pensemos en el mural histórico de Vega Baja, una obra que nos distingue en nuestra historia vegabajeña.
Esta obra de arte elaborada por la mano de uno de los pintores más famosos de Puerto Rico, del que se ha escrito y relatado la historia de esta pintura nos ha impactado significativamente. Amigos vegabajeños son parte de nuestra historia. Y hoy nos duele tener que escribir sobre este atropello contra la misma, peor aún nos destroza más que este vandalismo haya sido perpetrado por un vegabajeño posiblemente por desconocimiento de su invaluable valor artístico, cultural y sobre cómo se logró unir a tantas personas de diversas ideologías. Esta es una obra de muchos.
El mural ha sufrido dos accidentes antes de esta reciente mutilación. Uno fue un acto vandálico donde alegadamente unos estudiantes dibujaron y pintaron palabras y creo que hasta obscenidades sobre la pintura. La reparación se hizo por el mismo autor Cajigas y costó $5,000.00.
El segundo accidente fue un acto de negligencia cuando se guardó por la presente administración, una vez fue desinstalado de la pared donde estaba en el Teatro Fénix. Se hizo en medio de un rescate de emergencia porque la pared donde estaba fue derribada. Se había cedido el edificio al contratista en medio del olvido de la obra, lo que no podemos entender, porque el tamaño de la obra es evidente y visible.
Los artículos vandalizados o hurtados son el producto del quehacer humano vegabajeño y puertorriqueño. Se supone que hayan sido inventariados y valorados para fines de la respuesta del seguro que debe tener el Gobierno Municipal.
Nadie podrá sustituir, reproducir, arreglar o restaurar lo que fue creado por una persona porque su valor es único. El descuido de las cosas importantes de mi pueblo vegabajeño es algo que no podemos seguir permitiendo. Todos somos responsables, todos tenemos que aportar. El delito cometido no se puede esconder. Hay que denunciar públicamente, el no hacerlo nos convierte en cómplices del delito. El no cumplir con el compromiso de mantener nuestra propiedad debidamente custodiada y segura nos convierte en cómplices.
No podemos permitir que la historia se repita una y otra vez sin haber tomado las medidas necesarias para evitarlo, cómo podemos permitir que esto continúe pasando, cómo podemos darle más valor más el presente si no sabemos darle valor a nuestro pasado.
Somos nosotros los vegabajeños los responsables de estar pendientes de no permitir lo acontecido, tenemos que trabajar unidos para evitar estos acontecimientos que manchan nuestra imagen como pueblo.
No seamos cómplices de malas decisiones, hay que cambiar la forma de hacer las cosas, tenemos que actualizar los procesos, se puede hacer más con menos, lo que hay es que saber cómo hacerlo. Seamos agentes de cambios positivos y demostremos que somos más los buenos.
En este momento nos sentimos dolidos, llenos de rabia e impotencia, indignados y agobiados, pero no podemos rendirnos. Estamos alertas, enfocados y sin dejarnos confundir. Después de una pérdida, reaccionamos y volvemos al trabajo con más empeño y ahínco, esforzándonos y enfocándonos en un mejor futuro y estabilidad para nuestro pueblo.
Dios nos brinde sabiduría, fortaleza, dirección y que el pueblo tome su sabia decision.
