
Lo que la marejada no se llevó
por Thomas Jimmy Rosario Martínez
23 de marzo de 2009
El pasado sábado, los servidores de la Oficina Municipal de Emergencias estaban temprano haciendo limpieza de la Carretera 686. Esta quedó intransitable por las rocas que lanzó las marejadas de la semana en la calle. Una de las ambulancias prestaba vigilancia y disponibilidad frente a la playa. Los vegabajeños que no les importa ese gran pozo muro, comenzaban a darse sus primeros chapuzones dentro del nuevo entorno costero que dejó la erosión causada.
La marejada no se llevó los problemas que trajo ni los que había antes de que empezaran las mismas. El Director de la Oficina de Manejo de Emergencias en Vega Baja, Miguel López, estaba un poco frustrado cuando por medio de su personal y la Policía Municipal trataron de advertir del peligro a los curiosos en la tempestad oceánica del jueves en la noche. Por último, se retiraron a esperar y a rogar a Dios que no hubiera lesionados ni muertos. Los insolentes no les hicieron caso, pero el poder divino lo fue más y gracias a Dios, no hubo víctimas.
Ahora se prepara para informar de la experiencia y solicitar poderes a la Legislatura Municipal para tener más ingerencia en la protección de la vida humana cuando haya situaciones de emergencia como esa. Sólo esta actitud, es lo que nos puede salvar como pueblo. La impotencia y la queja no es suficiente, hay que pensar en el próximo día. Por eso es que la Legislatura Municipal, presidida por Iván David Hernández González y una mayoría ineficiente del PNP, tienen que atender esto con prioridad.
Por presión del alcalde, que no quería que se aprobara nada de la oposición política – en ese pensamiento primitivo que algunos políticos creen que es beneficioso-, no atendieron la primer resolución de estudio para ver si estábamos o no preparados para la ocurrencia de un tsunami. Se perdió tiempo precioso que dedicaron a otras ordenanzas y en nombramientos insuficientes de funcionarios incompetentes. Ciegamente aprobaron todos los proyectos y nombramientos de los amigotes del alcalde para compartir un progreso que no ha llegado ni va a llegar mientras dure esta administración.
La marejada ayudó y desayudó al alcalde. No se crean que va a arreglar lo que se destruyó por el oleaje. El está loco por entregar la playa porque ahí está lo que él cree que es su futuro personal, pero no su futuro como alcalde, el cual a estas alturas, ya sabe que no tiene.
Olvidándose de que en Puerto Rico ya no se carpetea, tiene a policías municipales con una vigilancia constante, que pudimos verificar y hasta retratar para el beneficio de nuestros lectores. No vamos a divulgar nombres porque creemos que siguen instrucciones, pero ellos saben que la obediencia jerárquica no es un eximente de culpabilidad. Ellos, so color de autoridad, han carpeteando y citado a vistas ante el juez para determinar causa en casos que luego han determinado no someter.
Pusieron un rótulo que dice «estacionamiento gratis » en verde y amarillo, para que se acuerden de la administración anterior, que los ponía en esos colores, que son los colores oficiales de la municipalidad. El resto de los rótulos que ha ordenado el alcalde son azul y blanco, esos mismos que tienen tapado que «el cambio se ve» porque el cambio no se ve ni nunca se ha visto.
No es un logro haber ido a expropiar un contrato de arrendamiento para entregárselo a otro que sabe Dios cuánto cobrará o cuanta disponibilidad tendrá para los estacionamientos. Han hecho unas representaciones que han ido cambiando con el tiempo y ahí está, agazapado detrás de la puerta, el inversionista político, que no es de Vega Baja, no quiere a Vega Baja ni le interesan los vegabajeños, como tampoco le interesan al alcalde, no por lo que diga, que es muy poco, sino por lo que hace.
Ellos alegan que Luisito no debió ofrecer ese arrendamiento a Rodríguez, pero Gracias a Dios que lo hizo, porque sin la oposición que le ha presentado este señor en los tribunales, ya hubiera consumado el abuso de la entrega de la playa a los bichotes que le financian al alcalde sus campañas y otras cosas más.
Pero les voy a decir más. Yo me he enterado de que también discriminan contra Altagracio por ser de origen dominicano, por ser negro y por ser popular. Así que si tras de eso, lo persiguen, a lo mejor también lo acusan de ser brujo pues tiene loco al alcalde, que lo menciona en cuanto programa radial lo invitan, porque él no se explica como una persona sencilla le ha dado tanto trabajo.
